CAPITULO 3°
“¿Jung
YunHo?”
Y ahí estaba aquel chico que nos miraba sorprendido, pero como no
sorprenderse si en la posición que nos habíamos quedado antes de que llegara el
chico era muy comprometedora.
-Disculpen si interrumpí algo- dijo el chico
ChangMin me miro confundido, después de todo era un ángel y no conocía
maldad alguna ni mucho menos cuando alguien hablaba en doble sentido, lo solté
y me aleje de él.
-No has interrumpido nada niño- dije caminando hacia mi cama
-Hola tú debes ser Jung YunHo- lo saludo ChangMin cortésmente
-¿Cómo sabes mi nombre?- pregunto sorprendido
Aun así a ChangMin no se le borro la sonrisa de la cara, por más que el
chico lo viera de esa manera.
-Sera porque tu nombre está en el closet que ocuparas y también porque
en la puerta está el nombre de los tres ocupantes de la habitación- respondí a
su pregunta.
-Cierto, disculpen mi despistes- rio escandalosamente
El chico se acercó a ChangMin que aún no dejaba de sonreír.
-Disculpa mi nombre es Jung YunHo- se presentó el chico estirando su
mano
-Yo soy Shim ChangMin- respondió al saludo, tomando la mano YunHo
Los dos aun con las manos tomadas voltearon a mí, sonriendo divertidos.
-¿Qué?...- pregunte
-No piensas presentarte- hablo ChangMin
Solo sonreí divertido y camine hacia la puerta con la intención de irme,
pero una voz molesta en mi cabeza hizo eco.
-“a donde piensas que vas tu deber es cuidar a ese humano”- decía Siwon
en mi mente
Maldición no recordaba que Siwon me estaría observando, y lo peor del
caso que podría meterse a mi linda cabecita y darme sermones que seguro yo ni
extrañaba. Pero tenía razón no podía alejarme mucho del chico después de todo
por el vine al mundo terrenal.
Sin poco entusiasmo regrese a mi cama, observe que ChangMin y YunHo
charlaban alegremente, claro esos dos se llevaban bien por el simple hecho que
eras seres puros sin maldad. Me recosté de nuevo en la cama serrando los ojos y
sumiéndome en mis pensamientos.
Necesitaba a alguien con que poder hablar, me sentía tan frustrado en
este mundo, extrañaba custodiar la puerta del inframundo, extrañaba esa
sensación de plenitud, acaso siempre me sentiría así, con ese vacío en mi pecho
que me carcome cada vez que quiero recordar como llegue a ser un demonio.
Abrí mis ojos de repente al sentir una mano en mi hombro que me movía
suavemente. Y ahí estaba con su rostro sonriéndome, algo hizo clic en mi
interior haciendo que me levantara de repente alejándome un poco del tacto de
ChangMin.
-¿Dónde está YunHo?- fue lo primero que se me ocurrió, la cercanía de
ese ángel asía que me sintiera extraño.
-Salió por algo de beber, aunque no sé qué es eso pero aun así salió- dijo
un poco confundido
Sonreí por su inocencia, los ángeles al contrario que nosotros nunca
habían visto cómo vivían los humanos, yo por lo menos tenía conocimiento de
algunas cosas ya que unas cuantas veces pude observarlos desde el inframundo y
no era muy diferente a la vida que llevábamos con la única diferencia de que
ahí se sufría más mucho más.
Por estar pensando cosas tontas, no había captado las palabras de
ChangMin, YunHo avía salido sin nuestra protección, en ese instante sentí la
presencia de un demonio cerca eso quería decir que YunHo estaba en problemas, y
por lo que observe en el rostro de ChangMin él también la había sentido.
-Vamos no tenemos tiempo- lo tome de la mano y nos trasporte a un lugar
cerca de YunHo.
Sabía que ChangMin estaría un poco mareado por el pequeño viaje ya que
yo mismo cuando aprendí a tele transportarme me mareaba, así que aun tomado de
la mano de el corrí hacia donde se podía sentir la presencia del demonio más
cerca.
Corrimos por los pasillos hasta llegar a uno de los salones al entrar lo
primero que vimos era a un demonio de calase baja acorralando a YunHo,
tomándolo de la cintura, sonriendo diabólicamente.
-Hey tu déjalo en paz- le grite
Al voltear a verme se separó de YunHo asustado, ChangMin aprovecho que
el demonio se alejaba del chico para acercarse a él, y tranquilizarlo.
Pensé en cómo sería la forma más rápida de matar al demonio, eso era
fácil ya que sus poderes eran muy bajos y su nivel igual, pero de nuevo la
molesta voz se Siwon hacía eco en mi mete.
-“Jae, no hagas nada estúpido, recuerda que YunHo no se puede enterar de
lo que eres”-
Con un demonio, odiaba que Siwon siempre tuviera la razón, mire a ChangMin
que sostenía a un lloroso YunHo.
-ChangMin, puedes hacer algo para que YunHo bloque lo que voy a hacer-
pregunte
ChangMin solo asintió, toma a YunHo más fuerte el cual poco a poco en
peso a desvanecerse en los brazos de ChangMin durmiéndose.
Mire al demonio esto sería fácil, sin tener que usar mi fuerza podría
acabarlo.
-¿Quién te envió?- la pregunta de ChangMin me trajo a la realidad
Pero el demonio no respondió, solo reía escandalosamente, tomando su
forma original, la cual no me causó asombro alguno más de una vez había visto a
los demonios de clase baja en ese estado, lo que me alarmo un poco fue ver el
terror en los ojos de ChangMin, no recordaba que el chico nunca había visto a
un demonio en su forma pura, me acerque a él, puse mi mano en su hombro y le
sonreí para que se tranquilizara.
-ChangMin, si no quieres presenciar esto puedes irte lleva a YunHo a la
habitación yo me encargo de el- le murmure suavemente
-No yo me quedo aquí, quiero ayudar- respondió con la voz temerosa
-Ok pero te advierto que esto se pondrá feo- le advertí
Mire al demonio, el cual aún no quitaba esa cara de terror, sabía que yo
no era cualquier demonio como el sino uno de clase alta, uno de mis poderes era
causar grave daño solo con la mente, así que con una sola mirada el demonio que
se encontraba frente a mí se empezó a retorcer del dolor que le estaba
causando, me divertía mucho haciendo que demonios de clase baja sufrieran creo
que era uno de mis pasatiempos más divertidos en el inframundo, poco a poco el
cuerpo del demonio se empezó a deshacerse entre gritos de dolor y el fuego que expedía
su cuerpo.
Cuando todo acabo mire a ChangMin el cual aun sostenía a YunHo, me acerque
a el lentamente, el me miro asustado y retrocedió lo que pudo con el cuerpo de
YunHo.
-Aléjate de nosotros- grito
-ChangMin no les are deño por favor confía en mi- trate de
tranquilizarlo
-Tu eres igual que el- dijo señalando las cenizas del cuerpo que
lentamente estaban desapareciendo
-No yo no soy como el, él era un demonio de clase baja, ellos se alimentan de las almas de los
pecadores, yo solo vigilo las puertas principales del inframundo, no soy como
ellos- poco a poco mi voz se fue haciendo más débil.
Una gran fatiga empezó a adueñarse de mi cuerpo, tuve que recargarme en
una de las paredes tomando mi cabeza entre mis manos.
-¿Estas bien?- pregunto ChangMin, de su rostro de borro la mueca de
miedo y ahora solo veía preocupación
-Si, al parecer mi energía disminuye más en la tierra que en el
inframundo al usar mis dones- respondí sonriendo para que no se preocupara más.
Por alguna razón no quería que ChangMin, se preocupara por mí, tenía esa
rara sensación que no solo tenía que proteger a YunHo, sino también al pequeño
Min… Pero que pasa conmigo como que el pequeño Min, desde cuando yo hablaba así
no, esto no era correcto.
-Jae vámonos antes de que alguien venga y nos vea aquí- dijo de repente
ChangMin, yo solo asentí y me acerque para ayudarlo con YunHo
Salimos lentamente, viendo que nadie nos cachara, parecíamos ladrones
escapando de la policía, sin ningún problema, recostamos a YunHo en su cama,
ChangMin se recargo en una pared viendo a YunHo dormir, mientras que yo me deje
caer en el primer sillón inflable que encontré.
-¿Qué le diremos que paso?- pregunte para que el silencio que nos había
invadido desapareciera.
-No te preocupes por eso, yo me encargo- respondió sonriendo
Sin pensarlo le regrese la sonrisa, me encantaba ver a ChangMin sonreír,
eso me hacía sentir ¿Bien?
“Alma pura”
Era extraño ver que ese joven nos mirara así, no sé por qué tanta
sorpresa, vi la posición en la que nos encontrábamos y no se me hacía de lo más
extraña.
-
Disculpen si interrumpí algo – lo menciono algo
sorprendido.
Mire a JaeJoong estaba confundido no entendía a qué se refería, este
hombre, este demonio solo quería atacarme hacerme no sé qué cosa todo por
apagar su cigarrito.
-
Enojo ChangMin.
Escuche en mi mente la voz de SungMin y de pronto entendí, mejor me
tranquilizo esos no son pensamientos de los cuales debería tener un ángel… esta
tierra es muy extraña y me confunde, primero ese olor que me desagrado y el
cual me hizo toser y después este humano que no sé qué pensó sobre nosotros.
-
De nuevo ChangMin.
Otra vez la voz de SungMin “perdón” dije para mis adentros y esta vez sí
me tranquilice.
-
No has interrumpido nada niño - le contesta JaeJoong a YunHo, mientras que
camina hacia la cama.
Me acerco un poco a YunHo, tratando de darle una buena impresión, bueno
al menos una buena segunda impresión, le sonrió.
-
Hola, tú debes de ser Jung YunHo
-
¿Cómo sabes mi nombre? – me respondió algo
sorprendido.
De pronto no supe que contestarle, pero antes de que pudiera decir algo
JaeJoong respondió por mí.
-
Será porque tu nombre está en el closet que
ocuparas y también porque en la puerta está el nombre de los tres ocupantes de
la habitación.
-
Cierto, disculpen mi despistes – rio
escandalosamente.
Suspire aliviado y le sonreí, mientras que caminaba hacia mí, me
extiende la mano.
-
Disculpa, mi nombre es Jung YunHo.
-
Yo soy Shim ChangMin – le respondí, tomando su
mano.
Sin separar nuestras manos entrelazadas casi a la par volteamos a ver a
JaeJoong, me sentía algo divertido por la situación, él nos vio y solo dijo.
-
¿Qué?...
-
No piensas presentarte – le dije ya que el humano,
es decir YunHo no sabía quién era aun.
A lo cual él respondió solo con una sonrisa divertida, caminando hacia
la puerta, ambos YunHo y yo lo seguimos con la mirada algo confundido, ¿Que
tenía ese demonio?
Le estire un poco la mano a YunHo para que me prestara atención y le
sonreí.
-
Cuanto tiempo llevas en esta facultad? – le
pregunte solo para iniciar la plática.
-
No más de dos semestres, de hecho la música veras…
es mi vida, es difícil de explicar pero es algo que me alegra que me deja salir
todo lo bueno y expresarme.
-
Wooo, si, la música ayuda mucho en eso. Me gustaría
oírte alguna vez, ¿cuándo podría? –lo mire casi con los ojos brillándome de
emoción.
-
Cuando quieras – lo cual respondió el con una
ligera risa, la cual se fue intensificando al ver mi rostro, de pronto en lugar
de ataque de risa era de toz.
Reí al verlo así, dándole ligeros golpes en la espalda.
-
Iré… por algo de beber… - menciono YunHo.
Asentí y lo deje ir, pensando en salir con el pero recordé a JaeJoong,
gire buscándolo y lo encontré recostado en la cama, con los ojos cerrados. “Se
ve tan tierno así” sin pensarlo me acerque a él y le tome del hombro,
sacudiéndolo lo más suave que pude, no reaccionaba ante lo que hacía pero no
quise pensarlo, vi cómo se alejaba un poco de mi pero no deje de sonreír en
ningún momento, no dejaba de verlo tan tierno y bonito.
-
¿Dónde está YunHo? – pregunto Jae.
-
Salió por algo de beber, aunque no sé qué es eso,
pero aun así salió – le conteste de inmediato, sin apartar la sonrisa de mi
rostro, me sentía como un niño pequeño con mi comentario asiéndoseme la sonrisa
más grande.
Sonriendo y viendo para todos lados realmente me sentía como un niño,
nervioso y con tanta alegría, de pronto mi
sentir capto algo, una esencia, algo malo aparte del demonio que tenía
casi a un lado, poniendo más atención a mí alrededor, dejando mi juego
infantil.
-
Vamos no tenemos tiempo –
Me dijo JaeJoong, tomándome de la mano, de pronto no vi nada y sentí tal
vértigo como si cayera de un precipicio, no supe bien cómo pero corríamos por
los pasillos tomados de la mano y yo todo mareado, entramos en uno de los
salones, sentía la presencia mucho más fuerte y cercana de ese ser malvado,
entonces lo vi, acorralando a YunHo tomándolo por la cintura, sonriéndole
malvadamente.
-
Hey tu déjalo en paz.
Escuche como Jae le gritaba al demonio el cual al oírlo de inmediato se alejó
de YunHo y lo miro aterrorizado, aproveche y corrí hacia YunHo para tratar de
tranquilizarlo se veía realmente asustado, a punto de caer ante al llanto, lo
tome en mis brazos y lo abrase lo más fuerte que pude tratando de que sintiera
protección y se relajara un poco, la voz de Jae me distrajo un poco, casi
soltando a YunHo.
-
ChangMin, ¿Puedes hacer algo para que YunHo bloque
lo que voy a hacer?
Yo solo asentí y lo sostuve con mayor fuerza, uní mi frente a la suya era
el único contacto que podía hacer mis manos lo sostenían y así, hice que poco a
poco cayera inconsciente sumido en un suave sueño.
De pronto quise saber quién eran esos dos que quieren destruir el
equilibrio en la tierra y sin poder morderme la lengua para callarme, le
pregunto al demonio.
-
¿Quién te envió?
El demonio solo reía tan fuerte que mis oídos comenzaban a doler,
entonces vi como poco iba transformándose, era un ser realmente horrible, un
escalofrió recorrió todo mi cuerpo, sin poder evitar verlo con terror, no sé
cómo pero tenía a JaeJoong junto a mí el cual puso una mano en mi hombro y me
sonrió tranquilamente y me murmuro.
-
ChangMin, si no quieres presenciar esto puedes
irte, lleva a YunHo a la habitación yo me encargo de él.
Negué con la cabeza y le dije aun con un poco de miedo pero sabiendo mi
deber.
-
No, yo me quedo aquí, quiero ayudar
-
Ok, pero te advierto que esto se pondrá feo –me
contesto.
Se giró y se puso enfrente del demonio, no sabía bien que hacía, ¿Cómo
que se iba a poner feo si ni siquiera se movía?, entonces lo entendí, el
demonio retorciéndose de dolor y Jae solo sonríe, se le veía en la mirada que
estaba divertido ante lo que veía, yo solo escuchaba los gritos de dolor y
lamento que el otro demonio daba, no pude evitar sentir tal miedo y repulsión
hacia él, como puede divertirse con eso, como puede estar cerca de nosotros un
ser así.
Se giró y me observo yo lo veía con cierto temor, se acercaba a nosotros
paso a paso yo me alejaba con el cuerpo de YunHo, no se detenía.
-
Aléjate de nosotros – le grite, no quería que se
acercara mas, simplemente quería mantenerlo lejos, no podía creer lo que él
había hecho.
-
ChangMin, no les are daño, por favor confía en mí.
-
Tu eres igual que el –le señale las cenizas de lo
que antes había sido el demonio.
-
No, yo no soy como él, él era un demonio de clase
baja, ellos se alimentan de las almas de los pecadores, yo solo vigilo las
puertas principales del inframundo, no soy como ellos.
Lo último no llegue a escucharlo bien ya que su voz iba en menor volumen
cada vez, entonces él se recargo en la pared, tomándose la cabeza con ambas
manos.
Por extraño que pareciera el miedo se me fue y sentía tal preocupación
por que él estuviera bien, me acerque un poco.
-
¿Estás bien?
-
Si, al parecer mi energía disminuye más en la
tierra que en el inframundo al usar mis dones.
Me respondió sonriéndome, confié en lo que me dijo pero no dejaba de
sentirme intranquilo y preocupado por el, sentí la necesidad de ir a la
habitación primero para que no nos vieran ahí y segundo quería que el
descansara y recuperara sus fuerzas.
-
Jae, vámonos antes de que alguien venga y nos vea
aquí.
El asintió y se hacer, al acercarse me ponía un poco nervioso, trate de
que no se diera cuenta y sostuvo a YunHo junto conmigo.
Caminábamos en rumbo a la habitación con demasiada precaución, viendo
que no hubiera nadie que nos pudiera ver en esta situación, rápido llegamos y
recostamos a YunHo en su cama, me recargue en la pared más cercana observando
cómo dormía.
-
¿Qué le diremos que paso?
Me pregunto Jae, rápido y sin pensarlo bien, le conteste.
-
No te preocupes por eso, yo me encargo
Le sonreí tan feliz y vi como él me regresaba la sonrisa, lo cual hizo
que algo dentro de mi sintiera tal calidez, que no pude evitar sonreír más.
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