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sábado, 15 de septiembre de 2012

Presentimientos --- Enfrentamiento

Capitulo 15°

“Presentimientos”
(Narrado x Jae)
Regresamos al instituto, sabíamos que YunHo no se encontraba ahí, pero tenía la necesidad de regresar a ese sitio como si algo nos llamara, caminamos en silencio por los pasillos, los cuales me traían demasiados recuerdos en estos meses que había pasado ahí, no negaría que extrañaría a los chicos, pero sabía que si todo terminaba bien o mal nunca regresaríamos a este lugar, suena absurdo decir que escaparía con ChangMin a donde nadie nos pudriera encontrar, muy absurdo ya que aunque nos escondiéramos debajo de una piedra los dos altos poderes de nuestros respetivos lugares nos encontrarían, pero aun así tenía más que seguro que nadie me alejaría de ChangMin nuevamente.
- ¿En qué tanto piensas Jae?- pregunto mi pequeño sacándome de mis pensamientos.
-En nada importante- sonreí
-No te creo, no te quedas pensativo por nada importante, Jae… Dime que pasa por esa cabeza que tienes
-ChangMin quiero que me prometas algo- pedí
Me miro por unos segundos deteniendo su camino, estaba indeciso a responderme pero necesitaba esto.
-Tus palabras me hacen dudar Jae, dime que deseas que te prometa y si puedo cumplirlo lo hare- respondió cautelosamente-
-ChangMin, necesito que me prometas que pase lo que pase tu estarás bien, si las cosas se salen de control quiero que regreses al cielo donde se que estarás protegido, prométemelo por favor- pedí
-No…- respondió sin pensar en lo que había dicho
-ChangMin, por favor necesito saber que estarás bien pase lo que pase –
-Estaré bien Jae - me tomo de la mano – estaré bien si estoy contigo, no me pidas que te deje porque no lo haré, no puedo prometerte lo que me pides, solo puedo prometer que pase lo que pase estaré a tu lado en vida o muerte, en el cielo o en el infierno siempre estaré a tu lado nunca te soltare, escucha bien demonio con cabeza hueca solo estando a tu lado estaré bien-
Se sentía extraño pero era fascinante, era la primera vez que ChangMin me besaba sin antes yo haberlo iniciado, al parecer mi pequeño ángel estaba creciendo, sonreí mirando a mi pequeño sonrojado.
-¿Por qué sonríes?- pregunto evitando mi mirada
-Nunca espere que tu llevaras la iniciativa de hacer esto, siempre pensé que si yo no te besaba o te provocaba nunca podría probarte- respondí sonriendo
-No te acostumbres, no creo que vuelva a suceder- soltó mi mano y siguió caminando
-Eso dices ahora pero ya verás que no será la última vez que lo hagas- murmure siguiendo sus pasos
-¿Dijiste algo?- pregunto
-No yo no he dicho nada- sonreí alcanzándolo y caminando a su lado
Llegamos a nuestra habitación, al ingresar esta se encontraba en penumbras y una extraña aura invadía el lugar, ChangMin se quedo en la entrada mientras que yo me adentraba en esta, todo estaba como lo habíamos dejado, sentía como si hubiera pasado mucho tiempo desde esto pero solo había pasado unos días.
-Ellos estuvieron aquí- hablo ChangMin desde la puerta
-¿Es el aura de ellos?- pregunte
-Si pero es extraño, su aura se ha convertido en una misma si pones atención podrás reconocer el aura de YooChun y JunSu por separado, aunque no me imagino que pudieron hacer para que su aura fuera una misma- respondió confundido
-Recuerda que ellos son rangos más altos que nosotros y pueden hacer cosas que nosotros no nos explicamos.
La habitación quedo en silencio nuevamente, cada uno nos habíamos sumido en nuestros propios pensamientos sin notar que alguien más nos observaba desde la oscuridad, sentía que algo había cambiado en el curso de todo esto pero no sabía que era, mire el reloj que se encontraba descansando en la mesa de trabajo de YunHo, aun era temprano para el ritual pero si no nos dábamos prisa en encontrarlos todo terminaría.
-¿Por qué estamos aquí Jae?- pregunto mi ángel cuando me acerque a él.
-No lo sé, tenía esa necesidad de regresar aquí- respondí mirando la habitación una vez mas
-¿Será porque nosotros los llamamos?
Era la voz de YooChun, mire por toda la habitación y ahí estaba sentado en uno de los sofás y detrás de él se encontraba JunSu, había algo extraño en el arcángel no se veía igual que la ultima vez y su aura era muy diferente.
-Maldito imbécil ¿dónde está YunHo? - dije furioso lanzándome contra el
Pero no llegue muy lejos, uso sus poderes ya que me lanzo contra la pared de la habitación, fue tan fuerte el impacto que la pared se estrello causando unas pequeñas heridas en mi espalda.
-JAE…- grito mi ángel arrodillándose a mi lado
-Pero que tierna escena, el angelito se preocupa por su demonio- YooChun se echo a reír tan fuerte que los oídos dolían
-YooChun es mejor acabar con esto de una vez por favor- hablo JunSu seriamente.
-Pero Su yo quiero divertirme un rato, quiero ver a donde llega el amor de estos híbridos patéticos.
-Pero prometiste no herirlos Chunnie - la voz de JunSu se escuchó preocupada.
YooChun se levanto y tomo a JunSu de la mano atrayéndolo hacia él, lo beso salvajemente, el pobre de JunSu solo pudo poner sus manos entre los dos cuerpos, apartando un poco a YooChun el cual sonrió maliciosamente al finalizar el beso, pude ver que el labio inferior de JunSu sangraba lentamente, al sentir esto el arcángel llevo su mano a su labio limpiando su herida.
-No te preocupes no sufrirán mucho- murmuro lo demasiado alto como para poder escucharlo
JunSu se agacho rehuyendo de la mirada de YooChun, este volvió a dirigir su atención hacia nosotros.
-JunSu como dejas manipularte por este demonio, somos almas puras y no sentimos miedo a ellos somos mejor que ellos- grito ChangMin desesperado al ver el comportamiento de su compañero y amigo.
YooChun volvió a reír fuertemente tomando a JunSu de la barbilla haciendo que mirara a ChangMin.
-Responde Su, no dejes a tu amiguito con la duda.
-YooChun no me manipula el me protege, el solo me demuestra su cariño de esta manera, YooChun me quiere al igual que yo a el- La voz de JunSu se escuchaba extraña carecía de ánimo.
-Eso no es cariño JunSu, YooChun solo te utiliza- volvió a gritar ChangMin.
-NO…. El me quiere me lo ha dicho y expresado- grito.
-¿De qué forma JunSu?, el te endulzo el oído con palabras hermosas y te hizo sentir querido en la intimidad JunSu, el te enseño el placer carnal que disfrutan los humanos cuando están en la intimidad, pero no te engañes, el solo te quiere para su plan y utiliza tu cuerpo para disfrutar del pecado que estas cometiendo Junsu, entiende YooChun es un demonio y como ende este no puede sentir, el no puede sentir amor por ti- hable incorporándome con la ayuda de ChangMin.
-¡Mentira!... el me quiere, y si fuera cierto lo que dices, en ese caso tu tampoco sientes amor hacia ChangMin ya que tú también eres un demonio como YooChun.
-No es verdad, Jae no es un demonio como YooChun, el es un ángel mandado al inframundo por un error, y yo estoy seguro de su amor por mi – me defendió ChangMin
-Y yo estoy seguro del amor por YooChun- grito desesperado JunSu.
-Ya es suficiente, me aburre esto ya es hora de terminar - dijo YooChun.
JunSu lo miro con miedo, y eso me puso alerta, algo no estaba bien en todo esto y temía que ChangMin saliera dañado.
-¿Dónde está YunHo?- pregunto ChangMin esta vez
-No te preocupes por ese humano estúpido, el está bien solo que tuvimos unos pequeños contratiempos y necesito otra cosa para poder adueñarme de los planos- respondió YooChun.
-¿Qué es lo que quieres YooChun?- no sé porque temía preguntar eso pero necesitaba saber que pasaba
-Eso es simple Jae, necesito a tu ángel para que me ayude- respondió como si nada.
Todo mi cuerpo se puso alerta al escuchar esto, ese demonio estaba idiota si pensaba que dejaría que se llevara a mi ángel.
-Ni se te ocurra ponerle una mano encima a ChangMin o conocerás de lo que soy capaz- amenace.
-Ay Jae… pensé que me conocías mejor, yo siempre consigo lo que quiero y ese ángel vendrá conmigo quieras o no quieras.
-Oye no soy un objeto para que me quieran usar como se les antoje - hablo molesto ChangMin.
-No eres un objeto pero si puedo usarte como me dé la gana.
-No si yo te lo impido.
Volví a irme contra YooChun pero esta vez no hizo nada para defenderse uno de mis puños fue a dar contra su cara, este solo sonrió y tomo mi muñeca lanzándome contra la pared una vez más pero pude detenerme antes de topar con esta.
- Que ingenuo eres si crees que me dañaras peleando como un humano.
Sin que digiera algo mas, sentí el aura de ChangMin incrementándose, lo mire de reojo y pude ver que mi pequeño sacaba su lado ángel al cien por ciento.
No vi venir lo que estaba pasando ChangMin se estaba enfrentando a YooChun con su katana, me quede inmóvil a ver lo hábil que era mi ángel, se veía tan hermoso, sus movimientos parecían una danza, cada ataque era perfecto era un dios ante mis ojos, pero reaccione bruscamente cuando YooChun contraataco a mi pequeño haciéndolo perder el equilibro cayendo al suelo, corrí enfurecido sacando mi lado demonio tomando mi forma original.
-¿Estás bien?- pregunte ayudándolo a incorporarse
-Sí, solo fue un descuido- dijo tomando mi mano e incorporándose
-ChangMin ataquemos juntos ya que por separado nuestros ataques no le aran nada - sugerí y el asintió
Los atacamos con lo mejor que teníamos, mi espada de los lamentos era inservible ya que al tratarse del hijo del señor del inframundo no funcionaba como debía pero aun así tenía que hacer algo, por más que atacábamos YooChun nos esquivaba fácilmente.
Con un solo movimiento nos mando de nuevo al piso pero esta vez ninguno de los dos salió tan bien como las otras veces, mire a mi ángel que tomaba su brazo derecho el cual sangraba, quise ayudarlo pero algo paralizo mi cuerpo.
-Esto ya me canso así que ya basta de jugar, JunSu toma a ChangMin nos largamos de aquí- ordeno YooChun.
Ese maldito demonio estaba utilizando alguno de sus poderes contra mí dejándome paralizado.
-YooChun, Jae también podría servirnos- hablo JunSu acercándose a ChangMin.
-Este demonio ¿en que puede servirnos?- me miro YooChun burlonamente.
-Recuerda que en Jae hay una parte bondadosa al tener un lado angelical- respondió JunSu tomando a ChangMin.
No comprendía porque mi ángel no hacía nada para librarse del agarre de JunSu hasta que observe que mantenía sus ojos cerrados.
-¿Qué le han hecho?- grite enojado.
-No te preocupes Jae solo duerme- respondió JunSu tranquilamente.
-Vámonos ya casi es hora- hablo YooChun.
-No…. ¿A dónde lo llevan?, ¿Qué piensan hacerle?- preguntaba nerviosamente no quería que le pasara nada.
-No te preocupes Jae no le aremos nada malo y al parecer JunSu tiene razón tu podías ser de ayuda así que tu también vendrás con nosotros.
Sentí como mis ojos se cerraban lentamente sin poder evitarlo, lo último que pude ver fue la figura de ChangMin en los brazos de Junsu, jure en ese instante que si dañaban a la persona que más quería en esta existencia no descansaría hasta que ellos sufrieran lentamente aunque esto me llevara al inframundo nuevamente.

Enfrentamiento.
(Narrado x Min)
Nos encontrábamos en el instituto, el primer sitio al que regresamos después de salir del inframundo, caminando por entre los pasillos y edificios sentía que ya había pasado mucho tiempo de cuando la última vez que estuvimos aquí todos, esas personas que conocí me es duro pensar que eso ya no podría ser, que cambiaria todo si no lográbamos salvar a YunHo por lo que teníamos que encontrarlo y ponerlo a salvo, miraba a los pocos jóvenes que se encontraban en clase, no quería que su vida cambiara, ellos estaban bien así… no dejaría que eso llegara a pasar.
Mire a Jae el cual caminaba en silencio a mi lado, estaba tan sumido en sus pensamientos que no se dio cuenta que lo estaba mirando, se veía tan tranquilo pero algo le ponía mal se le notaba en la mirada y quería saber de qué se trataba.
- ¿En qué tanto piensas Jae?...
- En nada importante – me sonrió.
- No te creo, no te quedas pensativo por nada importante, Jae… Dime que pasa por esa cabeza que tienes.
- ChangMin quiero que me prometas algo – me pidió.
Le mire, deteniendo mis pasos, sus palabras me hacían dudar en aceptar, temía que me pidiera algo que no podría o no quisiera cumplir, por lo que pensé bien mi respuesta no le iba a prometer antes de que me dijera de que se trataba.
- Tus palabras me hacen dudar Jae, dime que deseas que te prometa y si puedo cumplirlo lo haré.
- ChangMin, necesito que me prometas que pase lo que pase tu estarás bien, si las cosas se salen de control quiero que regreses al cielo donde se que estarás protegido, prométemelo por favor.
Jae hablaba serio, en la forma que lo decía parecía sincero pero no podía, no me iba a alejar de el por nada.
- No… - respondí de inmediato.
- ChangMin, por favor necesito saber que estarás bien pase lo que pase.
- Estaré bien Jae… - tome sus manos entre las mías – estaré bien si estoy contigo, no me pidas que te deje porque no lo haré, no puedo prometerte lo que me pides, solo puedo prometer que pase lo que pase estaré a tu lado, nunca te soltare, escucha bien demonio con cabeza hueca… - solté sus manos, colocando las mías en sus mejillas – solo estando a tu lado estaré bien.
Me acerque rápido a su rostro, depositando un corto pero sonoro beso en sus labios, cuando reaccione de lo que había hecho baje mis manos tomando de nuevo las de él, viendo en él una sonrisa causando en mi que ese liquido rojo llenara mis mejillas en un sonrojo, baje la mirada apenado.
- ¿Por qué sonríes?...
- Nunca espere que tu llevaras la iniciativa de hacer esto, siempre pensé que si yo no te besaba o te provocaba nunca podría probarte – me respondió sonriendo.
- No te acostumbres, no creo que vuelva a sucede – solté sus manos y seguí caminando, totalmente apenado.
- Eso dices ahora pero ya verás que no será la última vez que lo hagas… - murmuro Jae detrás de mí.
- ¿Dijiste algo? – pregunte, simulando que no había oído lo que dijo.
- No, yo no he dicho nada – respondió Jae.
Estaba seguro que sonreía, sintiendo como se colocaba a mi lado y caminábamos así hasta llegar a lo que era nuestra habitación en el instituto, entramos percatándonos que estaba a oscuras, algo llamo mi atención era un aura, me quede quieto ahí en la entrada viendo como Jae se adentraba en la habitación seguía cada uno de sus movimientos sentía algo de temor de que le pasara algo, esa aura era penetrante pero no sentía ningún cuerpo presente por lo que me hice una idea.
- Ellos estuvieron aquí… - comente.
- ¿es el aura de ellos? – pregunto Jae.
- Si… pero es extraño, su aura se ha convertido en una misma si pones atención podrás reconocer el aura de YooChun y JunSu por separado, aunque no me imagino que pudieron hacer para que su aura fuera una misma – dije algo confundido.
- Recuerda que ellos son rangos más altos que nosotros y pueden hacer cosas que nosotros no nos explicamos.
Algo me decía que todo eso de que su aura fuera una, era por algo más que un poder más allá del que nosotros tenemos, desde aquella última vez que vi a JunSu me percate de algo diferente en él y me daba cierta idea a lo que se debía, el se había enamorado o al menos eso creía, el siempre tuvo curiosidad sobre eso, pero no era tiempo de pensar en esas cosas, el por qué estábamos aquí era una duda, yo solo seguía a Jae…
- ¿Por qué estamos aquí Jae? – pregunte al tiempo que mi Jae se acercaba a mí.
- No lo sé, tenía esa necesidad de regresar aquí – respondió.
- ¿Será porque nosotros los llamamos?
Esa era la voz de YooChun la cual me tomo por sorpresa, trate de ver de dónde provenía su voz pero no lo encontraba hasta que me di cuenta que Jae miraba hacia aquel sofá dentro de la habitación y dirigí mi vista ahí, viéndolo por fin y detrás de él a JunSu, mi mirada se detuvo más tiempo en JunSu había cambiado tanto que me dejo entre sorprendido y temeroso.
- Maldito imbécil ¿Dónde está YunHo?
Casi grito Jae completamente enojado, lanzándose sobre YooChun pero este ni se inmuto tan solo vi como Jae era lanzado contra la pared de la habitación haciendo que mi corazón se acelerara ante la preocupación y empeoro cuando escuche el sonido que hizo la pared al estrellarse ante el golpe.
- JAE… - grite, acercándome a él lo más rápido que pude arrodillándome a su lado tratando de ver si se encontraba bien moviendo las manos para todos lados pero sin saber dónde colocarlas.
- Pero que tierna escena, el angelito se preocupa por su demonio – hablo YooChun, echándose a reír un poco después, ensordeciéndome con tan fuerte risa.
- YooChun es mejor acabar con esto de una vez por favor…. – hablo JunSu.
- Pero Su, yo quiero divertirme un rato, quiero ver a donde llega el amor de estos híbridos patéticos – le respondió YooChun.
- Pero prometiste no herirlos Chunnie – JunSu al contestar sonó preocupado, logrando que yo me alertara más.
No quería mirarles, pero enfrente de mi estaba un espejo el cual duplicaba toda la escena de esos dos, YooChun se levanto tomando a JunSu de la mano atrayéndolo hacia su cuerpo besándolo de una forma demasiado agresiva a mi parecer, JunSu solo coloco sus manos en el pecho de este apartando un poco a YooChun el cual sonreía tan malévolo que causo que se me erizara la piel.
- No te preocupes no sufrirán mucho… - dijo YooChun en un tono bajo simulando un murmullo.
Vi como JunSu baja la mirada sin oponerse de lo que decía el demonio y toda una sensación de enojo me recorrió entero estaba decepcionado y me sentía enfermo con la situación como JunSu podía ser así.
- JunSu… ¿cómo dejas manipularte por este demonio? Somos almas puras y no sentimos miedo a ellos somos mejor que ellos – grite, la situación me desesperaba, porque él se tenía que comportar así… sobre todo porque él tuvo que ser el que nos traicionara…
YooChun rio escandalosamente, tomando de la barbilla a JunSu haciendo que me mirara y hablo.
- Responde Su, no dejes a tu amiguito con la duda…
- YooChun no me manipula, el me protege, el solo me demuestra su cariño de esa manera, YooChun me quiere al igual que yo a él – sus palabras no me convencían más que tratar de asegurarme que así era, lo oía tratando de convencerse a sí mismo.
- Eso no es cariño JunSu, YooChun solo te utiliza… - trataba de hacerle ver la realidad pero este estaba cegado.
- NO… El me quiere me lo ha dicho y expresado – me grito.
- ¿De qué forma JunSu? El te endulzo el oído con palabras hermosas y te hizo sentir querido en la intimidad JunSu, el te enseño el placer carnal que disfrutan los humanos cuando están en la intimidad, pero no te engañes, el solo te quiere para su plan y utiliza tu cuerpo para disfrutar del pecado que estas cometiendo JunSu, entiende YooChun es un demonio y como ende este no puede sentir, el no puede sentir amor por ti – esta vez el que hablo fue Jae, incorporándonos ambos.
- ¡Mentira!... el me quiere y si fuera cierto lo que dices, en ese caso tu tampoco sientes amor hacia ChangMin ya que tú también eres un demonios como YooChun – dijo JunSu a la defensiva.
- No es verdad, Jae no es un demonio como YooChun, el es un ángel mandado al inframundo por un error y yo estoy seguro de su amor por mi – le respondí a JunSu defendiendo lo que estaba seguro era verdad, el me quería podía sentirlo, el no se comportaba así como YooChun, vi como todo lo que decíamos a JunSu le iba afectando.
- Y yo estoy seguro del amor por YooChun – dijo JunSu en un grito desesperado.
- Ya es suficiente, me aburre esto ya es hora de terminar – sentencio YooChun.
¿A qué se refería con terminar con todo esto? No podíamos permitirlo, tenía que tomar más tiempo para lograr hacer algo para vencerle…
- ¿Dónde está YunHo? – cuestione.
- No te preocupes por ese humano estúpido, el está bien solo que tuvimos unos pequeños contratiempos y necesitamos otra cosa para poder adueñarme de los planos – respondió YooChun.
- ¿Qué es lo que quieres YooChun? – pregunto Jae.
- Eso es simple Jae, necesito a tu ángel para que me ayude – dijo el demonio calmadamente.
Al tiempo que YooChun termino de hablar el cuerpo de Jae se coloco frente al mío, estaba alerta, en tensión y pronto atacaría de eso no me quedaba duda, no lo niego sus palabras hicieron que sintiera un vacio en mi estomago causándome nauseas pero por supuesto jamás le ayudaría a ese.
- Ni se te ocurra ponerle una mano encima a ChangMin o conocerás de lo que soy capaz – amenazo Jae.
- Ay Jae… pensé que me conocías mejor, yo siempre consigo lo que quiero y ese ángel vendrá conmigo quieras o no quieras – dijo amablemente YooChun.
- Oye, no soy un objeto para que me quieran usar como se les antoje – los interrumpí, molesto.
- No eres un objeto pero si puedo usarte como me dé la gana – afirmo YooChun.
- No si yo te lo impido…
Jae que hace un momento se encontraba frente a mi ahora estaba corriendo hacia YooChun dándole un golpe en el rostro haciendo que él le tomara el puño y lo aventara lejos contra la pared pero Jae para mi alivio pudo caer de pie antes de topar con esta, no podía dejarle solo así que deje que todo mi ser saliera, de un momento a otro ya me había convertido en mi verdadero ser, toda la fuerza que sentía me absorbió, a mis manos llego mi hermosa katana la tome con fuerza entre ambas manos y corrí a enfrentarme a YooChun, le atacaba y el respondía a cada unos de mis ataques, me movía rápido tratando de darle un golpe, un movimiento de JunSu me distrajo haciendo que YooChun me golpeara y cayera.
La aura de Jae se intensifico asiéndome ver en el aquella forma demoniaca que era y se acerco a mí.
- ¿Estás bien? – pregunto extendiéndome la mano.
- Si, solo fue un descuido – respondí tomándole de la mano incorporándome.
- ChangMin ataquemos juntos ya que por separado nuestros ataques no le harán nada – me sugirió a lo cual asentí.
Ambos al mismo tiempo le atacamos, dábamos golpes hacia su figura pero él los esquivaba con facilidad, con un rápido movimiento nos mando directo al suelo, algo me golpeo el brazo y dirigí mi mano a él percatándome que tenía un corte la sangre salía de la herida apenas podía sentir el dolor sentía mis ojos pesados, mi cuerpo perdió fuerza, de pronto todo se volvió oscuro ahora no percibía nada, ni el dolor de mi brazo, ni el duro suelo, no oía tampoco nada, solo era esa oscuridad inmensa que me hacía sentir cautivo y asfixiado.

Huida --- Juntos

Capitulo 14°

“Huida…”
(Narrado x Jae)
-Solo vine a conocer el inframundo, me han hablado maravillas de él que no quería quedarme con las ganas de conocerlo en persona- respondió sarcásticamente.
Un recuerdo fugas llego a mi mente, en esos instantes la imagen de aquel pequeño ChangMin que conocí antes de que nos separaran se presentaba ante mis ojos, recuerdo que mi pequeño Min siempre había sido sarcástico y a mí me encantaba hacerlo enojar.
-Ohh… pues creo que mejor me retiro, diviértete este agujero puede llegar a ser trauman te para las personas- respondí dando media vuelta con la intensión de marcharme
-Sabes que he venido por ti- me tomo del antebrazo para detenerme
Me voltee para quedar frente a él y con este simple hecho me quede enganchado en esa mirada penetrante que hacía que en mi interior se encendiera una llama de sentimientos que quemaban mi piel, no pude resistirme más y lo abrase.
-ChangMin viniste… viniste por mi- solloce en su pecho
-Por fin te encontré Jae- murmuro abrasándome fuertemente
-¿Cómo que por fin me encontraste?- pregunte confundido
-Después te lo explico primero tenemos que salir de aquí- dijo regalándome esa encantadora sonrisa que llenaba todo mi ser
-Tienes razón, mejor vámonos-
Lo tome de la mano y lo jale para que me siguiera, lo cual hizo, abrí la puerta despacio para verificar que nadie estuviera afuera, el pasillo estaba vacío, así que empecé a caminar rápidamente por este tomado de la mano de ChangMin el cual caminaba detrás de mí en silencio.
-¿Cómo uno de ellos pudo entrar aquí?- se escuchó la voz de un demonio
Rápidamente tome a ChangMin y lo arrincone contra la pared para tratar de cubrir un poco su aura con la mía, no sabía si funcionaria pero era lo único que había pasado por mi cabeza, hasta que una mejor idea se cruzó por mi cabeza.
Sin decir nada bese a ChangMin, pero no fue un beso cualquiera si no uno cargado de pasión, al principio el no respondió pero después de unos segundos los dos nos encontrábamos peleándonos por el control de aquel acto, cuando sentí que aquellos demonios se alejaron lo suficiente deje de besarlo.
-¿Pero que crees que haces Jae, estamos en peligro y tú me besas?- me reclamo
Sonreí divertido, me encantaba verlo enojado y mucho más si su respiración estaba entrecortada por el beso de hace unos momentos.
-Tranquilo tengo una explicación para eso pero tú mismo lo has dicho, estamos en peligro así que después te respondo-
Lo volví a tomar de la mano y seguí caminando por los pasillos para llegar a la puerta del inframundo, estábamos cerca podía verla pero nada en esta existencia es fácil, sentí que alguien jalo a ChangMin haciendo que este soltara mi mano, voltee rápidamente para ver qué pasaba, para mi alivio era Siwon quien había tomado a ChangMin para llamar mi atención, hizo una seña de que lo siguiéramos y así lo hicimos, llegamos hasta la habitación que le pertenecía a HeeChul, donde este se encontraba esperándonos.
-Qué te pasa pequeño cabeza hueca como se te ocurre separarte de nosotros que acaso eres estúpido- grito la diva del inframundo molesto
-Hoye primero baja la voz y segundo ustedes se fueron dejándome a mí- respondí de la misma manera
-Basta los dos tenemos cosas más importantes que hacer- hablo Siwon
-Tienes razón, pero primero díganme que hace un ángel aquí- dijo HeeChul apuntando a ChangMin
-Vine a buscar a Jae y a llevarlo conmigo- respondió ChangMin
Todo se quedó en un silencio por un momento que para mí se hizo eterno, mire a HeeChul mirar a Siwon con una extraña mueca después los dos rompieron a carcajadas.
-¿Por qué se ríen par de idiotas?- pregunte molesto
ChangMin se acercó a mí y tomo mi mano preocupado
-Jae pensábamos que tú serias el que llevaría el rol de activo cuando tuvieras una relación pero ya vemos que no- dijo aun riendo Siwon
-Siwon gane la apuesta, así que paga- gritaba emocionado HeeChul
-Basta ustedes dos no ven que estamos en problemas y en cualquier momento pueden descubrirnos y enviarnos al laberinto del olvido sin decir ni pio- exclame más que molesto
-Jae tiene razón, si nos descubren seremos seriamente castigados, les pido de favor que paren de reír- hablo seriamente ChangMin a mi lado
-Tienen razón y ya hemos perdido mucho tiempo, con este angelito aquí será más fácil que nos descubran por su aura así que salgamos-
Siwon dejo de sonreír al escuchar a HeeChul, estos se miraron nuevamente pero esta vez sus miradas hablaban por ellos, nunca entendí esa concesión que tenían pero me desesperaba que hicieran eso ya que los demás no nos enterábamos de lo que planeaban.
-Ya basta van a ayudarnos o no- grite
-Jae, esto será más difícil ya que nos tendremos que mover más rápido, las alarmas aun siguen sonando y pues el aura de el pequeño no nos ayudara mucho así que hay dos opciones- dijo pensativo
-¿Cuáles son?- pregunte
-Movernos en equipos o dejar que el ángel salga por su cuenta – dijo pensativo
-Eres estúpido no voy a dejar que ChangMin salga solo de esta habitación así que nos moveremos en equipos, aunque no sé de qué servirá esto-
-Los demás demonios también te buscan Jae, si sienten el aura del ángel al lado de la tuya se las pondrás fácil para que los capturen pero si se separan ellos tendrán que hacer lo mismo y así nos darán un poco más de tiempo- esta vez hablo HeeChul
Mire a ChangMin de reojo, el cual solo escuchaba atentamente, y ahí estaba de nuevo aquel pequeño con aquel porte despreocupado, el cual sabia ponía cuando trataba de que no se dieran cuenta de lo que en verdad sentía. Sintió mi mirada y volteo a verme, nuestras miradas se chocaron por unos momentos y solo sonreímos.
-Está bien nos dividiremos, Siwon tu iras con ChangMin pero estas advertido si le pasa algo aunque sea el más mínimo rasguño iré tras de ti y te cortare en pedacitos ok- amenacé
-Y porque yo no puedo ir con el – hablo HeeChul
-Simple porque tú lo pervertirías y no confió mucho en ti-
-Ok entonces ya movámonos no tardan en encontrarnos, y no te preocupes Jae, ChangMin estará a salvo conmigo-
Asentí ante las palabras de Siwon, abrase a ChangMin, quería sentir esa sensación de plenitud antes de que enfrentaremos lo que se avecinaba al salir de esta habitación.
-No te preocupes nos veremos en la puerta del inframundo para largarnos de aquí- murmure contra su oído
-No se te ocurra hacerme esperar Jae- ChangMin me abraso más fuerte
-Tratare de no hacerlo, pero si algo pasa tu sal de aquí ok-
-No me iré sin ti Jae, no quiero volverme a separar de ti- me miro triste, así que cambie las palabras
-Nada nos separara, terminaremos con todo esto y después desapareceremos los dos juntos- bese fugazmente sus labios
-Es hora vámonos- dijo Siwon tomando a ChangMin de la mano y arrastrándolo con él a la salida, antes de que se fueran ChangMin me miro y yo le dedique la mejor de mis sonrisas a la cual el respondió con una igual.
-Ahora es nuestro turno Jae- aviso HeeChul caminando hacia la otra salida de la habitación
No checamos si alguien fuera de la habitación, al abrir la puerta salimos corriendo tan rápido como nuestros pies no lo permitían, había sido estúpido hacer esto pero si algún demonio estaba cerca se percataría de nuestra huida y nos seguiría dándole tiempo a Siwon y a ChangMin. Y así fue al salir un grupo de demonios nos había visto y ahora corrían detrás de nosotros.
-Jae tenemos que perderlos- grito HeeChul
-De eso me encargo yo-
Estaba en el inframundo así que mis poderes estaban en totalidad y sin dudarlo ataque a los demonios los cuales no tardaron en contestar mis ataques, eran demasiados para nosotros dos pero tenía que salir de esta, golpe a unos cuantos con mi puño dejándolos tirados, esto era muy humano pero de algo ayudaba, mi respiración estaba acelerada al igual que la adrenalina que corría por todo mi cuerpo, nunca en mi existencia había luchado de esta manera, pero me sentía bien, sentía como toda la energía iba en aumento, pero sin dejar de ver mi verdadero demonio. HeeChul utilizo uno de sus poderes el cual dejo a los demonios desorbitados dándonos tiempo de seguir corriendo asta nuestro destino, sabía que ChangMin estaba bien en compañía de Siwon, él era muy cuidadoso con lo que hacía y primero analizaba las cosas antes de hacerlas no como nosotros que solo salimos como alma en pena.
Estábamos cerca de la puerta pero HeeChul se detuvo de repente haciendo que yo chocara contra él.
-¿Qué te sucede porque te detienes?- pregunte sobando mi frente
-Están en problemas- señalo hacia donde se encontraba la puerta
Frente a nosotros Siwon y ChangMin peleaban contra un grupo de demonios, camine hacia ellos no dejaría que le pasara nada a Min y mucho menos si él estaba en el inframundo por mi culpa, pero HeeChul me detuvo nuevamente.
-Jae ¿estás seguro?... acabamos de tener una pelea y debes estar exhausto tratemos de recuperarnos para poder ayudarlos-
-No te preocupes estoy bien, aparte no dejare que esos demonios toquen a mi ChangMin-
Dicho esto salí corriendo a donde se encontraba el sacando la espada de los lamentos, ataque a unos cuantos antes de llegar a él.
-¿te encuentras bien?- le pregunte
-Ahora sí, ya que estas aquí- dijo sin dejar de pelear con uno de los demonios que se encontraba frente a él.
La pelea se había puesto más difícil de lo que esperaba ya que casi todos los del inframundo se encontraban en estos momentos ahí, en uno de mis descuidos uno de ellos pudo herirme pero no le di importancia ya que solo quería que ChangMin se encontrara intacto.
-Jae las puerta se abrirán en cualquier momento aprovechen y salgan de aquí- grito Siwon
-Pero no los dejaremos solos Siwon-
-No te preocupes por nosotros idiota, solo saca tu trasero de aquí- esta vez grito HeeChul
No quería que por mi culpa ellos recibieran un castigo o peor murieran, pero todo esto sería en vano si los 4 fuéramos capturados y claro mi parte demonio me decía que ellos podrían arreglárselas solos, así que solo espere que la puerta se abrieran para tomar a ChangMin y salir, y esto no tardo mucho, la puerta se abrió para dejar entrar a un grupo de almas, así que tomo de la mano a ChangMin jalándolo conmigo.
-Jae, no podemos dejarlos- dijo ChangMin mientras corríamos a la salida
-No te preocupes ellos estarán bien-
Corrimos esquivando los ataques de algunos demonios asta poder estar afuera, una vez que nos encontrábamos en el limbo, observamos como la puerta se serraba y Siwon al igual que HeeChul dejaban de pelear y nos miraban con una sonrisa hasta que la puerta se serró completamente.
Me deje caer de rodillas, todo había sido tan rápido, que necesitaba asimilarlo pero lo que más me preocupaba ese que ese par de idiotas serian castigados por mí.
-Todo estará bien- murmuro ChangMin abrasándome por la espalda hincándose detrás de mi
Yo solo asentí y me levante tomando a ChangMin entre mis brazos.
-Ahora solo hay que preocuparnos por encontrar a YunHo y terminar con nuestro deber-
Sin decir palabra alguna cruzamos el limbo y nos dirigimos a la tierra en donde nuestra verdadera pelea empezaría y marcaria nuestro destino, pero no me importaba ya que al lado de ChangMin me sentía capaz de acabar con todo lo que nos llegara a afectar.

“Juntos…”
(Narrado x Min)
- Solo vine a conocer el inframundo, me han hablado maravillas de él que no quería quedarme con las ganas de conocerlo en persona.
Respondí a su pregunta así sin pensarlo, no sé de donde saque esas palabras fue algo dentro de mí que solo me hizo abrir la boca y decirlas.
- Oh… pues creo que mejor me retiro, diviértete este agujero puede llegar a ser trauman te para las personas.
Vi como me contestaba y daba media vuelta, se quería alejar de inmediato, lo tome del antebrazo no quería que se fuera de mi lado.
- Sabes que he venido por ti.
Solo me quedaba decirle la verdad y que la creyera, vine solo por él, ante mi comentario él se giro quedando frente a mí, un alivio recorrió todo mi cuerpo cuando sus brazos llegaron a mi cuerpo y me abrazaron, me sentía tan alegre, feliz de estar de nuevo así entre sus brazos.
- ChangMin viniste… viniste por mí.
Mi Jae sollozaba sobre mi pecho, estrechándolo más contra mi cuerpo, abrazándolo fuertemente.
- Por fin te encontré Jae – susurre alegre.
- ¿Cómo que por fin me encontraste? – me cuestiono algo confundido.
- Después te lo explico primero tenemos que salir de aquí.
Ahora no era tiempo de hablar, tendríamos que salir de ahí lo más pronto posible, había un montón de demonios buscándome, claro era el invitado no deseado, mire a Jae y no pude decir más que tan solo sonreír.
- Tienes razón, mejor vámonos.
Respondió rápidamente, tomándome de la mano y jalándome tras él, lo seguí hasta una puerta la cual abrió lentamente verificando si había alguien cerca, me di cuenta que no había nadie cuando Jae me volvió a estirar saliendo rápidamente, yo tan solo caminaba detrás de él en total silencio.
- ¿Cómo uno de ellos pudo entrar aquí?
Escuche que alguien preguntaba pero Jae no me dio tiempo de saber de quién era esa voz ni mucho menos atacarle, ya que cuando reaccione me tenia contra la pared, su cuerpo contra el mío, me sentía algo agitado y sorprendido, ¿a que se debía que hiciera esto? lo mire pero solo pude ver en sus ojos como un ligero brillo se extendía en ellos y de pronto me beso, tomándome por sorpresa, pero no era cualquier beso, sentía como presionaba mis labios con una intensidad que me fue inevitable no corresponder, así que lo hice, lo bese de la misma forma, quería sentir más de eso beso pero en mi mente estaba la idea del latente peligro que corríamos ahí, creo que la molestia de que me besara así justo en este momento hizo que reaccionara de esa forma en aquel beso, de pronto dejo de besarme y el enojo fue lo único que quedo en mi mente.
- ¿pero qué crees que haces Jae? Estamos en peligro y tú me besas.
Le reclame como pude ya que estaba demasiado agitado por ese apasionado beso, el tan solo sonrió divertido.
- Tranquilo tengo una explicación para eso pero tú mismo lo has dicho, estamos en peligro así que después te respondo.
Esa fue su simple respuesta, tomándome de nuevo de la mano y volvimos a nuestro camino, ahora que veía las puertas del inframundo comprendía a donde nos dirigíamos, comenzaba a sentir un ligero alivio al pensar que pronto saldríamos de ahí, pero algo se interpuso más bien alguien me jalaba haciendo que soltara a Jae, el rápido giro vi en sus ojos la preocupación pero al ver a quien me tenia agarrado cambio a alivio, entonces me gire para ver de quien se trataba, como no saberlo, Siwon…
Nos hizo seña de que le siguiéramos y ambos lo hicimos, llegando a una habitación.
- ¿Qué te pasa pequeño cabeza hueca como se te ocurre separarte de nosotros que acaso eres estúpido?
Unos gritos de reclamo fue lo primero que percibí de la habitación eran de ese extraño demonio que se encontraba ya dentro.
- Hoye, primero baja la voz y segundo ustedes se fueron dejándome a mi – le respondió Jae de la misma forma.
- Basta los dos tenemos cosas más importantes que hacer – les cayo Siwon.
- Tienes razón, pero primero díganme ¿Que hace un ángel aquí?
Me apunto, ni una presentación por lo menos.
- Vine a buscar a Jae y a llevarlo conmigo.
Respondí mirando sus reacciones, todo era silencio y se miraban entre ellos de manera extraña en un tiempo demasiado largo para mi gusto cosa que me estaba preocupando, de pronto soltaron ambos unas fuertes carcajadas y yo solo me acerque a Jae tomándole la mano.
- ¿Por qué se ríen par de idiotas? – les pregunto Jae molesto.
- Jae pensábamos que tu serias el que llevaría el rol de activo cuando tuvieras una relación pero ya vemos que no – le respondió Siwon sin parar de reír.
- Siwon gane la apuesta, así que paga – escuche hablar emocionado al otro demonio que hasta ahora no sabía su nombre.
- Basta ustedes dos no ven que estamos en problemas y en cualquier momento pueden descubrirnos y enviarnos al laberinto del olvido sin decir ni pio – grito Jae aun molesto.
Bueno sin duda ellos no eran rivales más bien aliados, así que de ellos no tenia de que preocuparme.
- Jae tiene razón, si nos descubren seremos seriamente castigados les pido de favor que paren de reír.
Les pedí a aquellos dos demonios con calma, había que salir ahora.
- Tienen razón y ya hemos perdido mucho tiempo, con este angelito aquí era más fácil que nos descubran por su aura así que salgamos.
Hablo ese demonio extraño y al instante Siwon dejo de sonreír, ambos se miraban no sabía muy que pasaba pero sin duda había como una conexión entre ellos ya que parecía como si mantuvieran una conversación pero sus labios no se movían en lo absoluto, esperaba a que dijeran algo solo expectante de la situación pero al parecer Jae se desespero ya que les grito-
- Ya basta, ¿van a ayudarnos o no?
- Jae, esto será más difícil ya que nos tendremos que mover más rápido, las alarmas aun siguen sonando y pues el aura de el pequeño no nos ayudara mucho así que hay dos opciones – le respondió Siwon.
- ¿Cuáles son? – cuestiono Jae.
- Movernos en equipos o dejar que el ángel salga por su cuenta – contesto pensativo.
- Eres estúpido no voy a dejar que ChangMin salga solo de esta habitación así que nos moveremos en equipos, aunque no se de que servirá esto – hablo Jae de inmediato.
- Los demás demonios también te buscan Jae, si sienten el aura del ángel al lado de la tuya se las pondrás fácil para que los capturen pero si se separan ellos tendrán que hacer lo mismo y así nos darán un poco más de tiempo – ahora hablo el otro demonio raro.
Yo tan solo escuchaba, cualquiera de las dos ideas no me parecían solo por el hecho de que no tendría a Jae a mi vista pero habría que confiar en lo que ellos decían, no había problema si iba solo o en compañía podría salir de aquí pero no dejaba de preocuparme el hecho de que no iba a tenerle a mi lado aunque fuera tan solo un momento, sentí que alguien me miraba así que voltee a ver quién era, quien más que mi Jae, nuestras miradas se toparon haciendo que ambos sonriéramos.
- Está bien, nos dividiremos, Siwon tu iras con ChangMin pero estas advertido si le pasa algo aunque sea el mas mínimo rasguño iré tras de ti y te cortare en pedacitos, ok? – amenazo Jae.
Esa actitud de Jae me hacía de alguna forma sonreír, me gustaba que fuera así.
- Y… ¿Por qué yo no puedo ir con él? – hablo el otro demonio.
- Simple, porque tu lo pervertirías y no confió mucho en ti – respondió Jae.
- Ok, entonces ya movámonos no tardan en encontrarnos y no te preocupes Jae, ChangMin estará a salvo conmigo.
Hablo Siwon a lo cual Jae solo asintió, se acerco a mí y me abrazo correspondiéndole de inmediato.
- No te preocupes nos veremos en la puerta del inframundo para largarnos de aquí.
Murmuro contra mi oído, no quería separarme de el así que lo abrase más fuerte.
- No se te ocurra hacerme esperar Jae – le advertí.
- Tratare de no hacerlo, pero si algo pasa tu sal de aquí, ok?
- No me iré sin ti Jae, no quiero volverme a separar de ti. –le mire sus palabras habían hecho sentirme mal, venir en vano… no
- Nada nos separara, terminaremos con todo esto y después desapareceremos los dos juntos.
Me dio un rápido beso en los labios, interrumpiéndonos Siwon.
- Es hora, vámonos.
Ordeno y sin más me tomo de la mano y arrastro con él a la salida, mire a Jae sin duda no le dejaría aquí dentro ambos saldríamos, el al igual me miro y sonrió de una manera tal que hizo que mi corazón sintiera un apretujón y le sonreí de la misma forma.
Ambos corríamos, Siwon me guiaba no fue mucho lo que alcanzamos a recorrer, el se detuvo repentinamente haciendo que casi chocara contra su cuerpo, quede a milésimas de él, me hizo hacia atrás recargándome en la pared, escondiéndome detrás de su cuerpo, el se mostro serio mientras que a lo lejos pasaban unos cuantos demonios pero sin percatarse de mi presencia, uno me tomo por sorpresa por detrás, queriéndome atacar con su espada pero de inmediato se interpuso Siwon impidiéndome que sacara mi katana y el mismo mato a ese demonio el cual solo se evaporizo.
- Si sacas algunas de tus armas tu aura será mucho más fuerte y los demás podrán sentirte de inmediato, sería como si te pusieras en el blanco de todos los demonios.
Lo dijo sin siquiera mirarme, estaba concentrado en lo que hacía y yo solo hice caso a sus palabras, siguió caminando y yo detrás del, un ruido hizo que se girara habíamos quedado expuestos ante esos demonios, corrimos para alejarnos de ellos pero eran demasiados, venían por todos lados hacia nosotros así que no había más que pelear.
Nos detuvimos cerca de la puerta uno a la espalda del otro, atacando a cuanto demonio podíamos, no me era muy fácil ya que no tenía ninguna de mis armas pero hacia todo lo que podía y con las propias armas de los demonios los iba acabando.
No me detenía de atacar, sentía que no había pasado ni un minuto desde que me aleje de de Jae, cuando oí su voz justo a mi lado.
- ¿te encuentras bien? – me pregunto.
- Ahora sí, ya que estas aquí.
Me era imposible sonreír en estos momentos pero sin duda lo habría hecho si no estuviera peleando con un montón de demonios, cada vez se me hacía que había más, aunque termináramos con ellos aparecían mas y mas, vi como a Jae le herían lo cual hizo que atacara con más fuerza y terminara con aquel que le había dañado.
- Jae las puertas se abrirán en cualquier momento, aprovechen y salgan de aquí –grito Siwon.
- Pero no los dejaremos solos Siwon – dijo Jae.
- No te preocupes por nosotros idiota, solo saca tu trasero de aquí – grito el otro demonio.
Bueno no podíamos dejarles aquí, nos ayudaron y ahora les abandonaríamos con este millar de demonios, no podría pero algo me decía que tendría que hacerlo, estaba a la espera de que la puerta se abriera aun así no dejaba de atacar, fue rápido, la puerta se abrió dejando ver a un grupo de almas pobre de ellas, entonces Jae tomo mi mano estirándome hacia él y corrimos.
- Jae, no podemos dejarlos.
- No te preocupes ellos estarán bien.
Confiaría en sus palabras y por lo menos nosotros dos saldríamos de este lugar, corríamos hacia la salida recibiendo ataques de algunos demonios, esquivándolos como podíamos, hasta que llegamos al limbo, viendo ahora hacia la puerta pero fuera de ella mientras se cerraba, percibiendo a Siwon y al otro demonio los cuales dejaron de pelear y nos miraron regalándonos una sonrisa hasta que la puerta se cerró por completo.
Ya estábamos fuera, entonces mire como Jae caía de rodillas lo cual me asusto pero al mirarle comprendí que el al igual que yo estaba preocupado por aquellos dos que habíamos dejado atrás.
- Todo estará bien…
Murmure, no me gustaba verlo de esta forma, así que me hinque detrás de él, abrazándole por la espalda, el asintió y se levanto haciendo que yo también lo hiciera al tomarme entre sus brazos.
- Ahora solo hay que preocuparnos por encontrar a YunHo y terminar con nuestro deber.
Y así sin más, caminamos hasta salir del limbo, había algo más que hacer, cumplir con el deber como había dicho Jae, a partir de ahora cambiarían cosas, nuestro destino era incierto, otro fuerte enfrentamientos nos esperaba, pero con él, siendo uno… todo es posible.

Decisiones --- Deber

Capitulo 13°

“Decisiones”
(Narrado x Jae)
No recuerdo cuanto tiempo he pasado en esta ventana, llorando sin consuelo recordando una y otra vez los momentos que pase con ChangMin, los recuerdos olvidados se mezclaban con los últimos momentos que había estado con el y cada vez que eso pasaba esa espada invisible se clavaba en mi pecho haciendo que mi corazón doliera una y otra vez.
“Siempre estaremos juntos, nadie nos separara”
Esas simples palabras pero con un valor muy fuerte para mi se repetían una y otra vez en mi cabeza, porque me dañaban tanto, porque para mí no eran simples palabras como para los demás demonios, porque no era un demonio como los demás…
Y ahí lo comprendí, yo no podía ser como ellos ya que alguna vez fui un ángel como ChangMin, recuerdos vagos de una explicación de nuestra existencia llegaban a mi mente pero no podía captar las palabras de aquella persona ya que en ese instante miraba la cara de aburrimiento de ChangMin y como yo ocultaba una sonrisa por las muecas que hacía, éramos unos niños que tan solo queríamos divertirnos y estar juntos.
Con un demonio y ahí voy de nuevo a llorar por este maldito vacío que siento en mi pecho. ChangMin porque te amare tanto que en tu ausencia mi existencia no tiene sentido.
-Jae, necesito que regreses a ser el mismo demonio tenemos problemas-
La voz de Siwon me saco de mis recuerdos, me gire para quedar frente a él limpiando los restos de aquellas vergonzosas lagrimas.
-¿Qué es lo que quieres Siwon?-
-Si lo has olvidado recuerda que tu tenias una tarea y no la pudiste cumplir- dijo molesto
-Sabes que no me importa lo que le pase a los humanos, ya no me importan esas estúpidas criaturas que lo único que hacen es andar de aquí para hay restregándonos en la cara que ellos si pueden hacer lo que a nosotros nos tienen negado- dije igual de molesto
-Jae sabes que a mí tampoco me importa lo que le pase a esos, pero una orden es una orden y tienes que cumplirla-
-Pero tú mismo has dicho, no cumplir con esa orden ya no puedo hacer nada- dije dejándome caer en mi cama
-Jae, no pudiste mantener a salvo a YunHo, pero aun puedes salvarlo, el ritual aun no a empezado, todavía tenemos tiempo-
-¿Cómo sabes eso Siwon?- quise saber
-Si no me equivoco para poder hacer el ritual para unir el inframundo con la tierra, se tiene que esperar cuando la luna nueva este en lo más alto del cielo ya que esta en un tiempo muy corto hace que los tres planos estén juntos y al hacer el ritual, los tres planos se juntaran en uno mismo no habrá diferencia- explico
-Si es así aun hay tiempo, pero hay dos cosas que no me lo permiten Siwon-
-Se puede saber cuáles son esas dos cosas-
-Primera: no sé donde se encuentran esos tres y segunda y más importante… No me da mi gana ir a salvar el mundo- esto último lo dije mirándolo ferozmente
-Mira JaeJoong, en estos momentos no me es de mucha ayuda esa parte demoniaca sin corazón que tienes- grito
-Pues que te entiende, primero quieres que lo saque y ahora dices que no es de ayuda, decídete no estoy jugando-
-Solo te digo algo Jae, se que en tu estancia en la tierra hiciste buenos amigos y que para ellos tú eras importante, así que no los dejes sufrir- dijo esto último saliendo de la habitación
Me deje caer de nuevo en mi cama y cerré los ojos, no quería regresar a la tierra, no quería sufrir más de lo que lo estaba haciendo, quería que todo fuera como antes que ya no doliera.
Pero que estúpido era al pensar así, en un dos por tres aquella parte que en estos momentos era nueva para mí se empezó a apoderar de mi ser.
Las imágenes de Eddie, MinHo, YunHo y demás personas llegaban como balde de agua helada a mí ser, no podía dejar que ellos pasaron por el mismo infierno –literalmente- en el que yo me encontraba.
Rápidamente me levante de mi cama y salí corriendo de la habitación buscando a Siwon, si el sabia como encontrar a esos dos traicioneros tendría que decirme para poder detenerlos.
Me detuve bruscamente… Pero si regreso a impedir sus planes volvería ver a ChangMin y no sé si quería verlo, todo lo que estaba pasando me tenia confundido.
-“tú mismo te engañas, sabes de sobra que lo que más quieres es volverlo a ver”- esa voz era de YooChun
Mire a todos lados pero él no estaba, ni siquiera su presencia se sentía.
-“No te hagas idiota, todos sabemos que lo amas tan estúpidamente que arias cualquier cosa por el”-
-Cállate tú no sabes nada- grite desesperado, no sabía de dónde venía su voz
-“Eso ya lo veremos gatito”- se escucho una risa tenebrosa
Seguí corriendo por ese laberinto de pasillos buscando a Siwon
-Maldito demonio estúpido donde te metiste-
-Espero no te refieras a mí, ya que de estúpido no tengo nada- dijo Siwon detrás de mí, recargado en una de aquellas puertas negras
-Pues mi estimado amigo tengo que darte la mala noticia de que no solo eres estúpido si no también un reverendo imbécil- dije sonriendo
-Mira demonio… perdón deja corregir mis palabras ya que ni demonio eres, criatura rara como te atreves a insultar un demonio de mayor rango que tu- dijo furioso
-Ja, Siwon imbécil no me hagas reír que los dos sabemos que soy un rango más alto que tu y por lo de demonio me alegro no ser como tú, un verdadero demonio es…tu…pi…do- dije la última palabra en silabas
Nos miramos por un largo momento sin despegar nuestras miradas ya que con estas nos manteníamos en una lucha de ver quién era el primero que rompía la distancia y golpeaba al otro.
-Los dos son un par de idiotas- se escucho una voz a lo lejos
El dueño de aquella voz se acercaba lentamente a nosotros, Siwon sonrió al ver de quien se trataba, yo solo hice una mueca de disgusto, nunca pude llevarme bien con la diva del infierno.
HeeChul era un demonio que no se podía catalogar en ningún rango ya que esa actitud suya y mucho mas su físico y personalidad podría pasar por un ángel, no eso es mucho digamos que solo pasaría por un humano y por obvias razones no entraba en ningún rango o categoría
-¿Qué quieres HeeChul?- pregunte fastidiado
-Así le hablas al que vino a salvar tu pellejo- hizo un puchero demasiado humano
-Habla de una maldita vez HeeChul-
-Ok, ok… Jae te están buscando, saben que has decidido detenerlos y terminar con lo que empezaste pero al parecer tus salidas del inframundo han sido revocadas, y creo que él te busca y no parece que solo te busque para hablar- me miro preocupado
-No comprendo cómo supieron que quiero salvar a YunHo, si ni siquiera se lo he dicho a Siwon- hable confundido
-Jae estúpido, recuerda que el siempre sabe lo que pasa por aquí- dijo HeeChul dándome pequeños golpecitos en la cabeza
-Y ahora que are-
-No te preocupes yo te ayudare a terminar tu tarea Jae- hablo Siwon seriamente
-¿Cómo aras eso Siwon?- pregunte
-Recuerda que soy uno de los cuidadores de la puerta del inframundo, podre hacer que salgas pero ya en la tierra estarás solo-
-Ni tan solo yo iré contigo- dijo HeeChul sonriendo
-Que estás loco, ni muerto te dejo ir conmigo-
-Jae, HeeChul puede ser de mucha ayuda aunque no lo parezca- hablo Siwon
-oye no me defiendas tanto- dijo HeeChul sarcásticamente
-No sé en qué puede ayudarme-
-Yo sé donde se encuentra YooChun y ese arcángel, también puedo ayudarte a salir de aquí ya que para mí es fácil, no por nada soy un pecado deciado por los humanos-
El tenia razón, no por nada lo llamaban el demonio de los pecados, ya que con su simple compañía cualquier humano caía en sus juegos mortales terminando en un contrato directo al inframundo, y por esto mismo sus salidas del inframundo no eran vigiladas y no tenía que pedir autorización.
-Está bien puedes acompañarme- dije rendido
-Bueno ya que estás de acuerdo con que Chula te acompañe es hora de irse mi turno empezara en unos minutos y tendrán que aprovechar el cambio ya que es cuando el señor está ocupado-
Dicho esto caminamos sin ser vistos asta esas grandes puertas que alguna vez yo mismo custodie, estábamos cerca esperando la hora para poder salir, pero una vez más los recuerdos llegaron a mí, en esa puerta me hacía sentir bien y ahora entendía porque, esa puerta era la que me separaba de ChangMin, estábamos tan cerca pero ninguno de los dos sabíamos que así era, ChangMin ahora comprendía que todo este rencor que tenia no era por aquella promesa rota si no por mi debilidad, por no poder hacer nada para evitar que nos separaran, por no buscarte y solo llorar tu perdida por no ser capaz de protegerte, se que tu también sufriste y en verdad lo lamento demasiado, desde que nuestros mundos se cruzaron solo te causaba sufrimiento pero esta vez cuando te tenga frente a mí, mis miedos no me vencerán y tomare tu mano fuertemente para jamás soltarte.
-Listos ya es hora- murmuro Siwon sacándome de mi mundo
Estábamos a punto de caminar cuando Siwon se detuvo de repente haciendo que topáramos con su espalda.
-¿Qué pasa Siwii?- pregunto HeeChul
-Alguien está ingresando pero es muy extraño, no siento ninguna presencia de alma y por lo que se ve ellos tampoco ya que siguen en sus ensueños- dijo señalando a los demonios que custodiaban la puerta
-¿Cómo sabes que alguien está ingresando?- quise saber
-He cuidado por muchos siglos esa puerta y sé que algo está cerca-
Y como la había dicho Siwon la puerta principal del inframundo se abrió lentamente, no se abrió en su totalidad, solo lo suficiente para que alguien entrara sin ser visto, los demonios que custodiaban la puerta no se dieron cuenta de esto, y al ser verdad si Siwon no lo hubiera mencionado yo tampoco me hubiera dado cuenta, ese ser que cruzo la puerta fue demasiado rápido.
-Es mejor que nos vallamos de aquí, antes de que las alarmas suenen- aconsejo Siwon
Sin decir nada regresamos por donde habíamos llegado, cada vez que algo no permitido cruzaba por esas puerta unas extrañas alarmas se dejaban escuchar por todo el inframundo alertando a los demonios, nunca pude saber cómo es que esas alarmas se daban cuenta de algo que nosotros como custodios no pudimos ver, estas lo detectaban.
No me di cuenta cuando me había separado de Siwon y HeeChul, pero en estos momentos caminaba por unos de los pasillos solo, y si como esto fuera poco esas malditas alarmas empezaron a sonar, sabía que esto alertaría a los demonios y no seguirían buscándome pero si me llegara a topar con uno de ellos no dudarían en capturarme y llevarme con el señor, así que corrí para esconderme, entre en la primera puerta que vi topando con un cuerpo que me detuvo bruscamente, ahora si estaba perdido ya me habían descubierto.
Pero me quede en shock cuando vi de quien se trataba, ahí estaba el frente a mí con esa sonrisa que hacía que mi mundo se iluminara, quería correr a él y abrasarlo pero algo me lo impedía.
-ChangMin ¿Qué haces aquí?- fue la única estupidez que salió de mis labios.

“Deber…”
(Narrado x Min)
Mis ideas aun no estaban completamente claras, no sabía cómo saldría del cielo, cómo llegaría hasta el inframundo y entraría en él, no sabía a qué me enfrentaría, lo que sabía es que esta vez nada me detendría para estar con Jae, no permitiría que de nuevo nos separaran, mi vida es un tormento sin él, lo necesito cada día en ella, solo quiero verlo feliz, sonriendo como en aquellos tiempos de infancia, si bien una vez no cumplí mi promesa ahora si lo hare.
Daba vueltas en la habitación, no podía recordar por completo todo lo que había pasado aquella primera vez que nos separaron, quería comprender por qué no había cumplido mi promesa, porque si desde entonces yo lo amaba y estoy seguro de que lo necesitaba a mi lado como ahora, por que no fui tras él.
Me esforzaba por recordar, pero por más que trataba nada de los recuerdos llegaban a mi mente, no podía perder más tiempo tendría que ir pronto con Jae, antes de que el piense que no lo iré a buscar, pero también esta YunHo es mi deber ir detrás de él, encontrarlo y alejarlo de esos dos traidores.
Tenía que cumplir el cometido que me habían impuesto no podía permitir que por culpa de no haber hecho bien mi trabajo, los humanos sufran los tormentos del inframundo, necesitaría ayuda para salir de aquí.
Tendría que hacer las cosas bien, sin equivocaciones esta vez, salí de la habitación en busca de SungMin sin duda el tendría que ayudarme a hablar con el Divino.
- SungMin…
Lo llame, el solo se giro quedando frente a mí, mostraba cierta confusión y sorpresa, no comprendí el por qué pero sin duda era algo que no me interesaba ahora.
- Necesito hablar con el Divino, no puedo permitir que la humanidad sufra las consecuencias de mis actos, quiero ir en busca de YunHo y detener a esos dos traidores.
- ¿estás seguro de que quieres hacer eso? – pregunto SungMin
- Sin duda – afirme.
Me miro cerca de un minuto, no sé que pretendía o que ideas cruzaban por su cabeza, de pronto solo camino y yo lo seguí, jamás había estado en presencia del Divino, no sé si me permita o simplemente me nieguen la petición.
Estábamos muy cerca de el Divino, no me quedaba duda, a mi llegaba un aura de paz, tranquilidad, armonía, que hizo por el momento desaparecer el dolor que sentía por la lejanía de mi Jae, pero eso hacía que ahora en lugar de concentrarme en el dolor que sentía y que fuera la causa de ir tras él, podía sentir solo el amor que todo mi ser profesaba hacia él, sentía que cada celula de mi cuerpo, cada musculo necesitaba la compañía de Jae, no era solo para que mi corazón y cuerpo se sintiera bien con su presencia, me daba cuenta de que todo mi ser deseaba hacerlo feliz, protegerlo, acompañarlo y a causa de eso yo era feliz, no necesitaba más que ver su sonrisa, oír su ligera risa, darme cuenta que el estaba bien y ahora estoy seguro de que el esta como yo estuve hace un momento con dolor, triste, sin consuelo, pero iré tras él, lo veré sonreír, lo veré feliz.
Seguía detrás de SungMin caminando, sumido en mis pensamientos, pero llego un punto en el que no pude pasar, algo me impedía pasar mas allá, era como una muralla invisible que impedía mi paso, así que me quede ahí, quieto esperando que SungMin llegara con el Divino y me permitiera pasar, pero el momento no llegaba, pase un largo tiempo ahí parado, viendo en dirección a donde me suponía estaba el Divino en su gran trono.
Esperaba lo mas paciente que podía, el hecho de que Jae espere que valla por el no hace que precisamente me sienta en calma y sin la urgencia de ir con él, aunque ¿y si no me espera?...
SungMin se acerco a mí, permitiendo que pasara un poco más, deteniéndonos ambos, haciendo una reverencia manteniéndonos así hacia el Divino.
- Hijo mío, se que has pasado mucho y ahora quieres enfrentarte a todo, te daré un poco de mi ayuda, tienes hasta que la luna nueve llegue a lo más alto del cielo para detener el ritual y solo necesitas a una persona para que te ayude a detenerlos, pero te advierto que saliendo de aquí no hay vuelta atrás, iras tras el joven JaeJoong al inframundo…
Eso me sorprendió, sin duda iría por él, pero que él me diera la orden para buscarlo, era extraño.
- Ustedes dos pueden detener el ritual, solo ustedes fueron destinados a esta misión, va a haber muchos cambios ChangMin y solo quiero que estés seguro de llevarlos a cabo.
Tan solo asentí.
- Muy bien, cuando estés listo se abrirán las puertas para que puedas salir a partir de ese momento estarás solo, hay algo en ti que es diferente en todos los seres celestiales que ahí, eso especial en ti te permitirá entrar en el inframundo pero no evitara que las alarmas se enciendan, trataras de encontrar lo más rápido que puedas al joven JaeJoong y salir de ahí, tendrán más enemigos por eso, irán tras ustedes pero solo recuerda lo que te digo, ustedes son mas especiales de lo que piensan y juntos encontraran la forma de salir victoriosos de todo a lo que se enfrenten… Unidos.
Fue lo último que me dijo, SungMin me tomo del brazo jalándome hacia afuera de su presencia, llegamos más rápido de lo que esperaba a la habitación.
- Como abras escuchado saliendo no hay marcha atrás, no habrá forma de que ninguno de nosotros te pueda escuchar y solo si el Divino nos lo manda iríamos a ayudar, cosa que no veo que vaya a pasar, así que encuentra pronto a ese demonio.
Mi mente me estaba fallando o SungMin me sonó preocupado, lo más extraño, por mi, sin duda han pasado cosas extrañas.
- Me das un momento, necesito pensar en cómo me las arreglare haya afuera.
Me sentía algo incomodo y la verdad había algo en mi mente que quería salir, como decirlo, quería recordar las cosas que habían pasado antes de poder ir tras él, Jae me preguntaría por que no había ido tras él en aquella ocasión y principalmente yo debería de recordar todo.
No me di cuenta en qué momento salió SungMin, me encontraba caminando por la habitación, viendo detenidamente cada cosa que había en ella, no había aun algo que me hiciera recordar, por ultimo deje la cama colocándome frente a ella, la mire detenidamente, camine lento hacia ella recostándome, tan pronto como coloque la cabeza en su suave textura, llegaron a mí las imágenes de nuestros actos, fue como una rápida repetición de mi vida, alguna vez fui humano, Jae era un pequeño muy dulce, desde entonces lo amaba de una forma que aun no puedo comprender, todo fue más lento en esa parte en la que nos separaron, no sé si fue adrede para hacer que sintiera de nuevo eso que en aquel momento había sentido por nuestra separación o seria porque mi mente puso más atención en esa escena.
Fue más duro recordar cómo me encontraba en aquel tiempo, ver mis reproches y odio hacia a este lugar, ahora no sentía míos esos sentimientos y esas ideas, algo en mi había cambiado y en cierta forma me alegraba.
Por fin aquel momento que tanto deseaba recordar, mi pequeña búsqueda en el cielo, ahora sabia donde se encontraba, aquel sitio que había iniciado a resguardar con el solo deseo de al ver esas puertas abrirse encontrarme con la imagen de un dulce Jae esperando por mí, pero no fue así, ahora comprendo que el que hizo que yo me quedara en este lugar fue JunSu, fue el culpable de que olvidara a Jae.
Ahora puedo estar seguro de que no olvide el amor que le profesaba, solo lo mantuve protegido en algún lugar de mi alma esperando que llegara el momento justo en que pudiera salir, ser libre para poder expresarlo sin que nada, ni nadie sea capaz de separarlo, dañarlo o intentar eliminarlo.
Me sentía listo, preparado para salir y enfrentarme a todo aquello que se ponga en mi camino.
Camine por ultimo en esta habitación no sabría que sucedería, sin duda no podía permitirme pensar en que no llegaríamos a tiempo, así que mi gran duda seria que vendría después de eso, estaríamos de nuevo juntos Jae y yo pero él era de un lugar y yo de otro, que haríamos para resolver esa situación, al parecer me adelantaba primero hay que ir por él.
Me dirigí a la puerta del cielo, ahí me esperaba SungMin y DongHae uno de los arcángeles con mayor poder.
- ChangMin, el Divino confía en que harás lo mejor y al parecer como estarás haya afuera solo, me pidió darte algunas de nuestras armas.
Hablo DongHae, tocándome el pecho.
- De aquí surgirán todas aquellas armas que te ayudaran, dejaras salir tu parte angelical en toda su magnitud y sabrás dentro de ti cuales serán las palabras para invocar aquellas armas que el Divino nos ha brindado para destruir a nuestros enemigos, confía en ti y en lo que eres ChangMin.
No pude más que asentir, sabía que a mí solo se me permitía un arma, mi catana pero ahora había obtenido el poder para invocar todas aquellas armas que los arcángeles usaban, es sorprendente como la responsabilidad de pronto cae sobre mis hombros abrumándome, un fuerte escalofrió recorrió todo mi cuerpo y fue como si todo aquello que se me había confiado ahora perteneciera a mí, como si fuera parte de mi desde un principio, me sentía mas fuerte y ahora mucho más listo.
Jae me esperaba aunque debería de ser lo segundo importante en mi mente, es mi motivo de salir de aquí, ya quería estar con él, poder abrazarlo, con el puedo enfrentarme a lo que sea, las puertas se abrieron, saliendo rápido, fue como un deja vu, las puertas se cerraron detrás de mí, de nuevo no sabía lo que me esperaba, tenía un lugar al cual ir y una persona a la cual proteger.
Me acerque a las puertas del inframundo, había almas esperando su juicio y designio, parecía que era invisible para todas aquellas almas, creo que todo esto fue demasiado fácil o por el momento, toque la puerta empujándola abriéndose muy despacio, lo abrí lo suficiente para tan solo poder entrar, fui más rápido de lo que yo me imaginaba que era, alejándome rápido de esta ocultándome detrás de un montón de murallas, unos ruidos extraños y ensordecedores comenzaron a sonar, se unieron a esos sonidos desagradables de lamentos, no podía perder el tiempo, las alarmas eran por mí, un intruso, todos me buscarían a mí, corría y buscaba a aquel que hacía que mi vida se alegrara, no sabía por dónde estaba me había perdido, la puerta había desaparecido de mi vista, estaba seguro de que estaba cerca mi cuerpo comenzaba a sentir aquella sensación de plenitud que tenia al tener cerca a mi Jae, camine en esa dirección que mi corazón indicaba, y ahí estaba, el ser más hermoso que mis ojos pudieran ver, sonreí al verlo, ahora estaba completo y feliz.
- ChangMin ¿Qué haces aquí?
Me gusto verlo sorprendido al verme aquí, sin duda ahora no lo dejaría ir.

Separacion --- Distancia

Capitulo 12°


“Separación”
(Narrado x Jae)
-Jae ¿Qué hacemos ahora?- pregunto ChangMin preocupado
- Regresemos a la habitación, podrían estar ahí- respondí
Algo no estaba bien y no quería desconfiar de YooChun ya que lo conocía demasiado bien o eso pensaba yo, pero aun así desde que lo vi de nuevo algo había cambiado en él y hasta ahora lo estaba notando, pero el no le aria nada a YunHo, era el hijo del señor de las tinieblas y no iría en contra de su propio padre, caminamos por los pasillos los cuales se encontraban desolados, ChangMin caminaba a mi lado tomado de mi mano pensativamente.
-Minnie, todo estará bien no te preocupes- apreté su mano
El solo asintió, llegamos a la habitación y entramos en silencio pero esta se mantenía en penumbras, encendí la luz con la mínima esperanza de que YunHo estuviera dormido pero murió al ver el rostro de ChangMin, quien me miraba asustado.
-No esta Jae… ¿Qué aremos?- su voz se escucho extraña
Me acerque y lo abrase protectoramente, no me gustaba verlo preocupado, toda esa luz que lo caracterizaba se apagaba con esa mueca de preocupación y me sentía inútil a no saber que hacer, teníamos que encontrar a YunHo antes de que algo malo le pasara, si los panes se cumplían como nos habían dicho nuestros mayores todo estaba perdido y el mismo infierno ardería en la tierra y nosotros seriamos castigados por no cumplir con nuestro cometido, los altos poderes nos separarían, la simple idea me destruía ya que sin la presencia de ChangMin mi existencia ya no tendría sentido.
Mi cuerpo se estremeció ante esta idea y ChangMin lo sintió, me miro adivinando mis pensamientos.
-Jae, nos separara- más que una pregunta fue una afirmación
-No Min, te juro que nadie me separara de ti- prometí sellando la promesa con un beso
Un beso con un sabor algo extraño como si fuera el ultimo y eso me ponía intranquilo, lo bese lentamente disfrutando de esos sentimientos que nos jurábamos eternos, lo atraje mas a mi cuerpo queriendo hacerlo uno mismo, pero algo paso sentí como alejaban a ChangMin de mi bruscamente y dos auras se hacían presentes en ese instante.
Mire confundido a ChangMin el que me miraba igual, en ese instante me di cuenta de la presencia de otro ángel y de Siwon el cual se encontraba detrás de mi.
No sabía porque aquel ángel que se encontraba sosteniendo a ChangMin se me hacia conocido, y mucho menos me explicaba porque me miraba de esa forma, su mirada era penetrante y ¿fría?
-Nos volvemos a ver SungMin- hablo Siwon detrás de mi
-Así es Siwon, y al parecer en la misma circunstancia- respondió el ángel sin apartar la mirada de mi
-¿Se conocen?- quise saber
Mire a Siwon el que se mantenía serio, camino hasta quedar a un lado mío mirando a los dos ángeles.
-¿Cuanto a pasado desde la última vez, 100 años?- pregunto Siwon ignorando mi pregunta
-Para ser exactos han pasado 102 años- respondió SungMin
-Tanto, yo aun lo recuerdo como si hubiera sido ayer- se burlo Siwon
-Pues que extraño, ya que a los demonios se les da por olvidar las cosas innecesarias-
Las palabras de SungMin hicieron eco en mi cabeza, como que si esto lo hubiera dicho para mí.
-Sabes que era lo mejor para él- respondió severamente Siwon
-No sé a lo que te refieres Siwi- se burlo el ángel
-Con un demonio pueden decirme que pasa aquí- grite hastiado de su charla
ChangMin me miraba preocupado, el estaba igual que yo, ninguno de los dos entendíamos lo que estaba pasando.
-No me recuerdas pequeño Jae… sí que has cambiado ya no eres ese niño tierno que se la pasaba jugando y abrasando todo lo que se le ponía enfrente- respondió SungMin sonriendo
-¿Tu lo conoces SungMin?- pregunto ChangMin
-No solo él, si no también tu ChangMin- esta vez respondió Siwon
Los dos nos miramos sorprendidos, no entendíamos de lo que hablaban y me estaba empezando a molestar hasta que algo extraño paso, miles de imágenes pasaron por mi cabeza, haciendo que un dolor insoportable corriera por esta. Recordé esa niñez que había olvidado y ahí estaba ChangMin unos años más joven que en estos momentos cumpliendo con mis caprichos, abrasándome protectoramente, cuidándome, diciéndome lo mucho que me quería y esa promesa rota aquel día que nos separaron, y ahí comprendí porque ese ángel se me hacia conocido el nos había separado cuando éramos tan felices. El dolor se hizo insoportable, mire a ChangMin el cual mantenía la mirada perdida pero en su rostro se dibujaba la sorpresa, el también estaba recordando, pero porque a mí me dolía recordar, porque dolía saber que nos habían separado.
-Maldito tu me lo quitaste- le grite a SungMin abalanzándome a él para golpearlo
Tenía tanto odio asía ese ser celestial que quería terminar con su existencia, el me había rebatado de los brazos de ChangMin, me había negado la felicidad y lo peor me había mandado a mi propio infierno y destrucción.
Pero antes de que pudiera ponerle una mano encima ChangMin se había puesto frente a él cubriéndolo y Siwon me había detenido, tomándome de los hombros.
-ChangMin…- lo mire confundido
-Si lo atacas con más razón nos separaran -susurro
-Pero él tiene que pagar por todo lo que nos hizo pasar- volví a gritar
-No de esa forma Jae-
-Entones de cual forma ChangMin… dime de qué forma- me sentía demasiado furioso como para pensar en algo coherente
Siwon se dio cuenta, ya que mi cuerpo se estremecía por todo el rencor que sentía, no tardaría mucho en salir el demonio que dormía en mi interior.
-Es mejor que nos vayamos Jae, hasta que te tranquilices podrás hablar con más calma ok- hablo Siwon aun sosteniéndome
-No me iré de aquí hasta que el pague- señale a SungMin que solo me observaba seriamente
-Jae, el tiene razón podremos hablar cuando te tranquilices, por el momento es mejor que salgas de aquí- dijo ChangMin seriamente
Lo mire, no me detuvo a pensar en lo que podría causar con mis palabras pero mi enojo era mayor que mi razonamiento, me solté del agarre de Siwon y mire a ChangMin furioso.
-Tienes razón, es mejor que me largué de aquí, sería un estúpido si soy el único que cumple sus promesas- sonreí
-A que te refieres Jae- dijo ChangMin confundido
-Tu me prometiste que jamás te separarías de mi y ese mismo día dejaste que me llevaran a un lugar oscuro donde no podía verte, tu no sufriste lo que yo, rompiste tu promesa ChangMin, y yo fui un estúpido en creérmela, pero sabes ya no soy ese niño, he aprendido a no ser débil y a sobrevivir en un mundo de fuego ya no necesito que me cuides y me protejas ChangMin y así como un día tu rompiste tu promesa yo romperé la mía- dije dándole la espalda
-¿De qué hablas Jae?- pregunto ChangMin
-Siwon vámonos, regresemos a donde pertenecemos aquí ya no hay nada que hacer- dije ignorando la pregunta que se me hizo
Siwon solo asintió y caminamos hacia la salida de la habitación dejando atrás a los dos ángeles, sentí ese calor que recordé tu cuerpo cuando te transportas de un lado a otro mientras esa nube de humo nos cubría completamente desapareciendo.
-JAE, NOO…- escuche el grito de dolor de ChangMin
Y eso fue lo último que escuche de él.
Y de nuevo ese vacío en mi pecho se hacía dueño de todo mi ser
Traspasamos las puertas del inframundo y me dirigí a lo que una vez fue mi refugio, entre a mi habitación y ahí esa parte que había escondido en lo más profundo de mi ser salió haciendo que antiguos temores regresaran a mí.
Me deje caer en el suelo tomando mi rostro entre mis manos, llorando por primera vez desde hace mucho tiempo, Siwon se acercó y me rodio con sus brazos en un torpe abraso.
-Jae todo estará bien- susurro
-La primera vez que llegue aquí, imaginaba que el venia a buscarme y me rescataba de esta pesadilla, pero eso nunca paso-
-El no sabía que te encontrabas aquí-
-Pero porque me olvido, el juro que nada nos alejaría- el llanto cada vez era mas
-Jae tu también lo olvidaste-
-Sabes Siwon que yo lo olvide porque era mejor para mi, no podía ser ese niño tenía que ser fuerte y si seguía con eso recuerdos el terminaría conmigo, tenía que olvidar no tenía otra opción- me defendí
-Jae piensa que para el también pudo ser duro y que tiene sus motivos…-
-El siguió viviendo en el paraíso mientras que yo fui encerrado en el mismo infierno, acaso no era digno de seguir ahí-
-Jae, no sé qué decir-
-No digas nada solo déjame solo y hundirme una vez más en el dolor-
Sin decir nada Siwon abandono la habitación, camine hacia una de las ventanas de mi habitación y mire ese mundo oscuro llenos de gritos y lamentos, almas condenadas a pagar por sus pecados andaban de un lado a otro.
Llore sin consuelo nuevamente, aquel débil y miedoso niño regreso a mí, de nuevo temía por lo que me llegara a pasar, mi corazón dolía una vez más por la falta de ese calor que solo él podía darme pero que yo mismo me negué a seguir, el rencor y el odio eran igual de fuertes que el perdón y el amor, pero solo quería que él me rescatara del demonio en el que me había convertido.
-ChangMin, esta vez si vendrás a rescatarme…-
“Distancia.”
(Narrado x Min)
Sin lugar a duda los tres habían desaparecido.
- Jae ¿Qué hacemos ahora? – pregunte preocupado.
- Regresemos a la habitación, podrían estar ahí – respondió.
Comenzamos a caminar en dirección de los dormitorios, me sentía preocupado, no sabía si desconfiar de ellos, bueno más bien de JunSu ya que YooChun a final de cuentas era un demonio capaz de todo, ¿y si también había engañado a JunSu y se llevo a ambos? No sabía realmente que pensar, el poco tiempo que pase con JunSu me hizo saber que algo había cambiado en el, que aparte de la esencia de amor en su alma, había algo más que la oscurecía y que no llegaba a comprender, no quería pensar mal de él.
- Minnie, todo estará bien no te preocupes.
Hablo de repente Jae, sacándome ligeramente de mis pensamientos, apretando mi mano con suavidad, solo pude asentir, no me sentía muy seguro de eso en estos momentos, llegamos a la habitación, entrando a mi parecer demasiado lento, todo se encontraba en total oscuridad, sabía que él no estaba ahí y mis razonamientos decían que JunSu también había tenido que ver con esto.
Jae encendió la luz, no sabía bien que esperar de todo esto, YunHo no se encontraba en la habitación, en mi mente solo se encontraba aquella idea que decía que nos iban a separar por no mantener cuidado a YunHo.
Mire asustado a Jae tratando de controlar la inmensa tristeza que estaba sintiendo en este momento.
- No está Jae… ¿Qué aremos?
El no me respondió, solo se acerco y me abrazo, fue un abrazo reconfortante, me sentía protegido en sus brazos en ese momento pero todas mi preocupaciones no desaparecían, ¿Dónde está YunHo? ¿se lo llevaron YooChun y JunSu? ¿Qué nos pasara a nosotros? ¿Qué pasara con los humanos si llegan hacerle algo a YunHo? Habría que encontrarlo lo más rápido posible.
Un estremecimiento de parte de Jae me hizo entender que él pensaba lo mismo que yo, nos separarían, mi mirada se cruzo con la suya confirmándolo.
- Jae, nos separara.
- No Min, te juro que nadie me separara de ti.
Jae me hizo esa promesa pero aun así me sentía preocupado por la situación, el se acerco a mi sellando nuestros labios, algo se sentía diferente en ese beso, había un hueco en mi pecho que me hacía pensar que era el último, nos besábamos lentamente, disfrutando del momento aunque tenía un sabor algo amargo, me pego más a su cuerpo, quería estar completamente unido a él, quería sentirlo mío, pero algo en un segundo cambio, sentí como me jalaban poniendo distancia entre Jae y yo.
Dos esencias se hicieron presentes por un momento pensé que serian YooChun y JunSu pero no, reconocía muy bien una, SungMin era el que me tomaba alejándome de Jae, está confundido no sabía que era pero sentía que algo se volvía a repetir.
- Nos volvemos a ver SungMin.
Hablo ese demonio que se encontraba detrás de Jae.
- Así es Siwon y al parecer en la misma circunstancia – respondió SungMin.
Mire hacia SungMin lo conocía o al menos eso pensaba ya que al verlo, no quitaba la mirada de Jae lo que hacía que algo en mi se inquietara.
- ¿se conocen?
Pregunto Jae mirando al demonio detrás de él, pero el solo camino sin dejarnos de mirar a SungMin y a mí, hasta quedar justo al lado de Jae.
- ¿Cuánto ha pasado desde la última vez, 100 años?
Pregunto Siwon omitiendo la pregunta que hizo Jae.
- Para ser exactos han pasado 102 años – respondió SungMin.
- Tanto, yo aun lo recuerdo como si hubiera sido ayer – comento Siwon burlonamente.
- Pues que extraño, ya que a los demonios se les da por olvidar las cosas innecesarias.
No entendía ni la mitad de la conversación, ¿Cómo pudieron a verse visto antes? Tenía muchas dudas y tenía la remota idea de que ellos dos no me las iban a disipar.
- Sabes que era lo mejor para él – respondió Siwon.
- No sé a lo que te refieres Siwi.
Comento SungMin burlonamente lo cual me sorprendió no lo había escuchado hablar así, el no debería.
- Con un demonio pueden decirme que pasa aquí –grito Jae.
- ¿no me recuerdas pequeño Jae? Si que has cambiado ya no eres ese niño tierno que se la pasaba jugando y abrazando todo lo que se le ponía enfrente – respondió SungMin.
- Tú, ¿lo conoces SungMin? – pregunte.
- No solo él, si no también tu ChangMin – respondió Siwon.
Mire a Jae el cual ya me miraba, no apartaba la mirada de él, me sentía confundido todo esto eran cosas que no comprendía y que ellos solo los complicaban mas, algo hizo como un clic en mi cabeza, comenzando con imágenes revueltas, recuerdos eso me supuse, Jae estaba conmigo pero no comprendo bien lo que paso, lo alejaron, ellos lo alejaron de mi, imágenes borrosas otras nítidas, otras sin sentido, desde aquel tiempo lo amaba y lo arrebataron de mis manos como ahora estaban intentando hacer, una promesa, le hice una promesa, la cual no pude cumplir, no entiendo el por qué no pude, haría lo que fuera por él, que fue lo que paso después los recuerdos no llegan completos, parte de mi vida esta oculta en alguna parte de mi mente y no la puedo sacar de ahí aunque lo intento, necesito saber todo lo que paso, una imagen se apodero de mi mente, el momento del adiós, el momento en que nos separaron, ellos dos nos separaron.
- Maldito tu me lo quitaste – grito Jae el cual iba en dirección de SungMin.
Por instinto me coloque delante de SungMin protegiéndolo, no iba a permitir a Jae hiciera esto, no ensuciaría sus manos con él, además con más razón nos podrían separar.
- ChangMin… - Jae me miro confundido.
- Si lo atacas con más razón nos separaran –susurre.
- Pero el tiene que pagar por todo lo que nos hizo pasar – Jae volvió a gritar, sin duda estaba furioso.
- No de esa forma Jae – trataba de tranquilizarlo.
- Entonces de cual forma ChangMin… dime de qué forma.
El cuerpo de Jae se estremecía, no sabía qué hacer, como tranquilizarlo, yo estaba en algo parecido a un shock, no lograba comprender que era lo que estaba pasando, lo sentía todo como un sueño extraño del cual sobre todo quería despertar.
- Es mejor que nos vallamos Jae, hasta que te tranquilices podrás hablar con más calma ok? – comento Siwon, el cual sostenía a Jae.
- No me iré de aquí hasta que el pague – Jae señalo a SungMin.
- Jae, el tiene razón podremos hablar cuando te tranquilices, por el momento es mejor que salgas de aquí – dije serio aun sin comprender la situación.
- Tienes razón, es mejor que me largue de aquí, sería un estúpido si soy el única que cumple sus promesas.
Respondió Jae mirándome completamente furioso, sonrió amargamente, no comprendía nada en lo absoluto.
- ¿a qué te refieres Jae? – pregunte confundido.
- Tú me prometiste que jamás te separarías de mi y ese mismo día dejaste que me llevaran a un lugar oscuro donde no podía verte, tu no sufriste lo que yo, rompiste tu promesa ChangMin y yo fui un estúpido en creérmela, pero sabes ya no soy ese niño he aprendido a no ser débil y a sobrevivir en un mundo de fuego ya no necesito que me cuides y me protejas ChangMin y así con un día tu rompiste tu promesa yo romperé la mía.
Culmino dándome la espalda, no entendía nada, solo sentía ese hueco en mi pecho que cada vez se hacía más grande al sentir la distancia que ahora había entre Jae y yo.
- ¿de qué hablas Jae? – pregunte.
- Siwon vámonos, regresemos a donde pertenecemos aquí ya no hay nada que hacer .
Comento Jae ignorándome, Siwon asintió y caminaron hacia la salida dejándome ahí quieto sin comprender, sin saber que era lo que pasaba, porque lo que decía Jae, porque ese rencor hacia mí, porque me decía todo eso, por que de repente solo quiero correr y sacar todo este sentimiento de tristeza que sentía dentro de mí, era incapaz de razonar e incluso de moverme tan solo pude gritar.
- JAE, NOO…
El no regreso, el no me escucho simplemente se fue dándome la espalda, olvidando lo que esta vez pasamos, ¿Qué no le importaba? ¿Por qué se tenía que alejar de mi? Y esta vez fue por su propia decisión, el me abandono.
Era un deja va, sentir de lo mismo otra vez, ese vacío, esa soledad, esa ansiedad, mi mirada estaba perdida, mi cuerpo trataba de rechazar todas esas sensaciones dejándome solo en una infinita nada, trate de bloquear todo recuerdo, toda imagen, todo lo que me recordara a él al menos hasta llegar a un lugar seguro, seguía los pasos de SungMin, para mí era como dirigirme sin rumbo solo detrás de ese el cual ahora me lleva hacia aquel lugar del cual salí.
Llegue a lo que era mi habitación, en el momento que di el primer paso dentro la muralla que había hecho reteniendo todos aquellos recuerdos y sentimientos se derrumbo, vi aquella cama el último lugar donde estuvimos juntos, aquellos dos seres que nos separaron, no pude mas y me derrumbe ahí mismo, SungMin al verme así simplemente salió, me imagino que recordara que en el aquel momento no era precisamente de mi agrado y que ahora tampoco lo seria, pero en mi pecho, en mi alma, en mi ser no cabe más sentimientos que solo el dolor.
Su vida esta entrelazada a la mía, lo siento dentro de mí pero todo tiende a separarnos, no sé lo que habría pasado en mi ausencia, lamento tanto no haber cumplido mi promesa, habría querido protegerlo de todo lo que lo hizo ser así, el habría seguido siendo ese alegre pequeño pero yo lo convertí en lo que ahora es, no lo merezco, el debe, debía de seguir su vida tranquilo como lo habíamos hecho tanto tiempo si tan solo no se me hubiera ocurrido mostrarle lo que sentía por él.
Ahora todo me atormentaba con más fuerza, la culpa, el dolor, la angustia, la soledad, la inseguridad, me merecía todo esto por no haber estado junto a él cuando debía, así que tan solo me derrumbe completamente en ese suelo de la habitación, dejando brotar esas lagrimas, ese dolor que me carcome por dentro, aun con todo esto que brotaba dentro de mí, estaba esa promesa en mi corazón que no permitiría que nos separaran, no de nuevo, dejaría que todo ese dolor fuera la fuerza que me permitiera ir detrás de él, seria la motivación para hacer que Jae vuelva a ser ese hombre el cual me había prometido no abandonar jamás.
Me levante un poco mas firme tratando de ir detrás de aquel que tanto amo.

Traicion --- Engaño

Capitulo 11°

“Traición.”
(Narrado x Min)
Sin duda mi vida es mejor aquí que en el cielo, encontré algo con lo que me motivo por mí, no solo por complacer al Divino, no sé si ese pensamiento este bien, en cierta forma quisiera que SungMin me ayudara a comprender todo esto nuevo, pero hace tiempo que no lo escucho, creo que ya no me pone la atención de antes, o dejaron de preocuparse de esto, había un sentimiento increíblemente grande entre nosotros que no creo se atrevan a destruir.
Ocultar nuestra relación no es tan complicado como había pensado, ese tal YooChun nos tiene o más bien tiene un poco vigilado a Jae pero solo es cuestión de ponerle a alguien enfrente y se distrae completamente, no sé si es cosa de demonios o solo de él, pero en el momento que le ponemos a una linda joven o incluso jóvenes se le ve un brillo en los ojos el cual a mi me parece algo perturbador, pero por el contrario a Jae parece divertirle, ríe cada vez que ve esa mirada en el, dejándolo ir con esas personas y así es como tenemos tiempo para estar solos, en ocasiones ya que últimamente YunHo anda con una linda joven saliendo de un lado para otro, es divertido ver como es con la chica, eso bueno nos sirve un poco, es mejor verlo a él, que a Eddie y sus conquistas de una noche.
Nos habíamos concentrado un poco más en cuidar de YunHo, claro teníamos dos motivos el principal era que no sospecharan de nosotros o que encontraran motivos para separarnos, que llevaran a cada uno a sus respectivos lugares, el segundo y que para mí era el más importante era el estar cerca de Jae, así podíamos estarlo sin sospechas, el solo tenerlo a mi lado me hacia feliz, cuando no teníamos a YooChun sobre todo era un momento muy bueno, seguíamos a YunHo claro sin que se diera cuenta, había ocasiones que la llevaba al cine y por supuesto que nos serbia a nosotros para estar juntos, eran momentos que para mi eran maravillosos.
Me entretuve demasiado pensando en lo que había pasado en este último mes después de haber declarado nuestro amor tan abiertamente entre nosotros, que no me di cuenta cuando había terminado la clase y solo se encontraba Jae en el salón frente a mí, parpadee extrañamente me sentía fuera de la realidad, reí y Jae solo me miro con una muda pregunta, sonreí mas.
- Me perdí por un momento recordando –reí algo apenado-
- Me di cuenta, te veías algo sumido en tus pensamientos pero no salía de tu rostro esa sonrisa de tonto –sonrió de lado-
- Tonto? Mira quién habla, además es tu culpa que yo tenga esa sonrisa – sonreí, algo sonrojado-
- Y me enorgullezco de eso.
Soltó una ligera risa, últimamente lo oía reír muy seguido, me alegraba tanto que estuviera así, es como si cuando sonríe o se ríe mi corazón recibe una descarga eléctrica, me tomo de la mano levantándome de mi asiento, dándome un pequeño y dulce beso en los labios.
- Vamos que YunHo saldrá con su chica.
Asiento y salimos del salón por supuesto como si nada de lo que paso ahí adentro hubiera sido real.
Caminamos en dirección a una de las cafeterías que se encontraban al lado sur de los dormitorios donde justo se estaban encontrando YunHo y ……..
Sonreí, realmente se le veía feliz a YunHo esto de vivir en la tierra dejo de ser un problema ya hace tiempo, me estoy acostumbrando a aquí, sobre todo a tener a Jae a mi lado, no me había percatado que su mirada estaba puesta en mi hasta que gire hacia su lugar para completar el pensamiento que tenia con su hermoso rostro y como dice el, sonreír como tonto.
- ¿Qué tanto me vez? – pregunto un poco seco, ya que ambos sentimos la presencia de Yoochun cerca.
- Solo, lo feo que te ves con esa luz que da a tu rostro de angelito.
Lo dijo de forma seca y directa, pero al terminar la frase me guiña el ojo, casi me fue imposible soltar una risita la cual apenas llego a mostrarse con una media sonrisa, sabía que era lo contrario de lo que quería decirme pero la cercanía de la presencia de su gran amigo hacia que actuáramos así como previniendo.
Algo paso fue tan rápido, el cielo se oscureció trayendo también con él un fuerte aire frio, y de momento una aplastante energía negativa que hacía temblar cada extremidad de mi cuerpo, Jae por instinto se puso frente a mí, cubriéndome de todo aquello que sentía que se avecinaba.
- Maldición – murmuro Yoochun acercándose a nosotros.
Esto definitivamente era algo malo, inmensamente malo, vi como las multitudes de humanos corrían alejándose de aquello que había aparecido tan de repente.
- YunHo – dijimos al mismo tiempo los 3.
- Yo voy por él.
Dije ya cuando había comenzado a correr en busca de él, recordando la mesa en la que se había sentado con esa adorable chica, los encontré a mitad de camino, se alejaban tomados de la mano lo más rápido que podían ya que la multitud intentaba separarlos, tome de la mano a YunHo haciendo que sorprendiera, solo llegue a articular en mis labios un “corre” el cual comprendió y corrió detrás de mi yo estirando de él y el de la chica, los lleve a una pequeña fuente.
- Ve y enciérrate en tu habitación – le ordene a la chica.
- Pero… - dijo YunHo
- Pero nada, ella se va a ir a la habitación y tú vienes conmigo, anda –le dije a la joven- te encierras bien en la habitación, YunHo ira en un momento no te preocupes.
Ella solo asintió y se fue corriendo, YunHo no dejaba de verla hasta que entro a los dormitorios.
Enseguida llego Jae a nuestro lado.
- Jae, ¿Qué es lo que está pasando? – le pregunte.
- No sé muy bien, la gente grita y grita “demonios” por todas partes, no llego a saber bien que es lo que está pasando.
Me miro y lo comprendí, en verdad eran demonios lo que atacaban y estaba seguro que solo tenían un propósito, venir hacia nosotros para conseguir a YunHo.
- ¿Qué hacemos?
Dije un poco asustado, por la magnitud del poderío que sentía me imaginaba que esta vez no era solo un demonio si no una gran multitud de estos y no eran precisamente solo de niveles bajos.
Jae me miro preocupado y no pude evitar mirarlo de la misma forma un sentimiento de inferioridad se apodero de mi por un momento y una idea atacaba mi mente torturándome.
“¿y si le pasa algo a Jae?
No podría seguir existiendo si a él le pasara algo, no permitiré que nos alejen otra vez.
¿Otra vez? Me confundí yo mismo pero no, ahora no era el momento para estar pensando en estas cosas, había que enfrentar a esos demonios, mi cuerpo ya se estremecía queriendo salir esa parte ángel de mi, pero aun no podía YunHo estaba presenta habría que mantenerlo a nuestro lado para evitar que le pasara algo, pero esta vez teníamos que pelear ambos, si le hago caer en un sueño uno de los dos correría más peligro ya que además de cuidarse a si mismo tendría que proteger el cuerpo de YunHo y podría descuidarse, lo que ocasionaría que el otro se entrometiera, no definitivamente eso no era lo correcto, lo mantendríamos despierto pero como evitar que no vea lo que está a punto de pasar.
Sentía como si la multitud viniera directo hacia nosotros, los imaginaba como una muralla de demonios tratando de acorralarnos, un rayo fuerte y preciso entre los tres hizo que nos separáramos lo que nos hizo distraer y rápidamente llegaron los demonios atacándonos, con sus espadas algunos realmente me sorprendieron, catanas con fuego hacia nosotros, no pude mas, mi ser salió incluso con mis alas, sentí la explosión dentro de mí transformándome en ese ser celestial de inmediato mi catana apareció, esta vez no tuve necesidad de invocarlo, al parecer me sentía como conectado a ella, como si fuéramos uno, se movía a mi placer con golpes certeros destruyendo a cada demonio que se nos acercaba, no me di tiempo ni de mirar atrás donde estaban los demás, intuía que Jae ya se había convertido en ese ser demoniaco, por extraño que me pareciera sentía su ser muy cerca, pensaría que aunque hubiera una gran multitud de demonios y mantuviera los ojos cerrados reconocería su escencia de inmediato sin necesidad de verificar con la vista si era él.
Por un momento los demonios se detuvieron a nuestro alrededor observando nuestros movimientos, no sabía ni descifrar que tipo de armas traían eran demasiadas, me gire a ver a Jae pero antes de que mi vista llegara a él se toparon con la mirada atemorizada y sorprendida de YunHo, le sonreí cálidamente, sabia la impresión que le he de haber dado me acerque a él poco a poco, pero el retrocedió topando con el cuerpo de Jae que ahora en su forma demoniaca era más alto, se giro y vio a Jae…
Nunca pensé que tal mirada pudiera existir, era de total terror, no sabría explicarlo pero de tan solo verlo así me dieron ganas de protegerlo, aunque en este caso de él que temía era de Jae lo que me parecía algo absurdo.
- Pero… ¿Qué son ustedes? Tiempo conviviendo y …
Sus palabras se atropellaban unas a otras, apenas pude comprenderle, balbuceaba.
- YunHo, tranquilo – hice que un poco de mi paz se depositara dentro del, haciendo que se tranquilizara en el momento – ahora no te podemos explicar, hay cosas que hacer – guie la cabeza hacia la multitud – solo mantente detrás de nosotros y nos encargaremos de ellos.
Ver a Jae, no lo niego también me había perturbado un poco pero era el hombre que amo, ambos asentimos, nos encargaríamos de todos estos demonios, no nos vencerían por nada.
Comenzó la batalla, demonios por doquier, a donde miraba se encontraban mas, hice que mi catana se dividiera haciendo que su poder su multiplicara, manteníamos entre los dos a YunHo, que de vez en cuando soltaba gritos primero de desesperación, miedo después se fue tranquilizando un poco y nos fue diciendo por donde venían los demonios.
Un intenso aire llego a nuestro circulo pero no hizo que desapareciera nuestra concentración ante los demás demonios, de pronto a mi lado se encontraba ese arcángel, la persona a la cual le tenía mucho respeto, me sonrió como el solo lo sabe hacer.
- Nosotros cielo… -sonrió provocadoramente a aquel hijo del demonio que se encontraba justo al lado de Jae.
No me di tiempo de reaccionar ante ese gesto, algo tenía en su interior no era el mismo que yo había conocido, su comentario para mí fue una orden así que solo lo dijo y mi cuerpo se elevo, vi hacia abajo, dejando ahí a Jae y YooChun el cual había llegado al mismo tiempo que mi arcángel.
Los ojos de Jae, hicieron que un calor corriera dentro de mí, no sabría explicar la forma en que en esos 2 segundos me miro, sorpresa, deseo, amor, impresión, admiración, no sabría decir cuál es la correcta o si tenía un poco de todo eso.
- ¿Que crees que haces? – me cuestiono JunSu.
- ¿de qué? – realmente no sabía a lo que se refería.
- Crees que no me doy cuenta como le miras, eso es más que un cariño – JunSu hablaba tranquilo.
No lo podía creer, ahora lo comprendía, sabía que era eso diferente en el.
- Y tú crees que yo no me doy cuenta que no eres el mismo, no me vengas con eso, cuando ambos sabemos que algo dentro de ti cambio – le reclame.
- Estas diciendo incoherencias.
Esto era demasiado, en plena batalla con demonios y nosotros nos poníamos a platicar sobre esto, pero creo que era algo que me incitaba a pelear con más fuerza, era extraño pero solo con él era de esta forma, siempre hablándole así, no entendía el por qué pero me sentía aliviado de hacerlo y el ni siquiera se inmutaba cuando le hablaba así.
- Seguro que digo incoherencias? Te conozco bien JunSu, además –algo me tenia inquieto- ¿tu como sabes de que yo lo veo así?
- Te he visto ChangMin, tal parece que por estar con ese demonio no te diste cuenta de mi presencia hace ya casi un mes.
- No pensé que fueras tu, tu escencia es un poco diferente ahora, aunque ahora no tan diferente a la mía.
Sentía como sus emociones eran casi las mismas que las mías, el estaba enamorado, el me miro con el rostro descompuesto.
- JunSu, ¿estas enamorado? – casi se lo grito.
Su rostro no sabia descifrarlo, pero no era necesario que me contestara, lo sabía, el estaba enamorado.
- ¿de quién es JunSu?
- No estoy enamorado, y vamos que hay que terminar con estos demonios.
Me lo quería ocultar, aunque el mismo ya había comprendido que yo lo sabía.
Se escuchaba el resonar de las espadas al chocar, gritos de dolor.
- Bajemos – le ordene a JunSu.
Llegamos hasta ellos, YooChun y Jae, mantenían lejos a los últimos demonios de YunHo, me coloque al lado de Jae el cual sonrió al verme, dejando detrás de nosotros a YunHo y detrás de él a YooChun y JunSu.
Terminamos juntos con el ultimo demonio, baje mis alas ya no sentía peligro, Jae me tomo de la mano.
- ¿estas bien? – me pregunto Jae un tanto cariñoso.
- Si y ¿tu? – le coloque la mano en la mejilla, acariciándolo.
- Perfectamente – sonrió.
No había más preocupación, sentía a YunHo detrás de nosotros, solo fue cuestión de segundos, su esencia desapareció, me gire tratando de observarlo ahí detrás, pero no se encontraba…
YooChun, JunSu y YunHo habían desaparecido.
“Engaño”
(Narrado x Jae)
Siempre pensé que mi lugar predestinado era el inframundo y que todos aquellos sentimientos y comodidades eran los únicos que conocería en ese oscuro mundo al que pertenecía, pero ahora veo lo equivocado que estaba ya que en este plano terrenal estaba todo lo que alguna vez pensé jamás tendría, aunque ustedes no lo crean, muy buenos amigos y a la vez compañeros, tenia a la persona por la cual daría mi existencia sin pensarlo y lo que mas me agradaba me sentía completo. Aunque aveses me preguntaba si esto era real ya que era demasiado fantástico para pasarle a un demonio, tenia tantas dudas las cuales quería preguntarle a Siwon pero este ya no se había comunicado con migo y eso me alertaba, algo no andaba bien y podría asegurara que eso me perjudicaría a mi y a la vida que llevaba en estos momentos.
Pero por ahora le restaría importancia ya que en estos momentos me preocupaba mas que YooChun no nos descubriera, aunque la verdad esto era divertido y fácil ya que podría estar cerca de mi angel mientras le pusiéramos a YooChun un humano enfrente que llamara su atención, siempre fue su punto débil ya que en el inframundo el hijo del señor era conocido por sus relaciones de una noche con demonios, humanos o cualquier cosa que le ofreciera una noche de pación, conozco demasiado bien a YooChun que se que cuando ese brillo de perversión aparece en sus ojos cuando ve a alguien quiere decir que estará ocupado por un largo tiempo. Y ahora mas que nunca puedo estar con mi angel ya que tenemos que vigilar a YunHo, el cual se consiguió pareja, una bella joven que hace feliz al mencionado, pero como buen demonio se me hace aburrido prefiero ver las miles de relaciones de Eddie y sus largas charlas narrándome su aventura de una noche, aunque la relación de YunHo me ayudaba mucho ya que en cada cita que tenia con esa chica me ayudaba a estar con ChangMin y a tener nuestras propias citas aunque los demás no lo supieran.
Ya había pasado un mes desde que mi ángel y yo habíamos dado comienzo a esta relación clandestina que nos hacia feliz a ambos y que por nada de esta amarga existencia cambiaria, al lado de ChangMin tengo todo nada me falta y si tuviera que ser castigado por este amor que sentía por el, recibiría el castigo gustosamente.
Mire a ChangMin el cual estaba perdido en sus pensamientos, mirando hacia la nada, era la imagen perfecta de un angel, me sentía afortunado en tenerlo solo para mi, no me di cuenta cuando la clase termino si no es por Eddie que me trae de vuelta a la realidad.
-Si no lo dejas de ver, todos se darán cuanta de lo que sientes por el- murmuro a mi oído
Lo mire y sonreí, me levante de mi lugar acomodando mis pertenencias mientras los demás salían hablando de trivialidades.
-Hasta mañana Jae- se despidió Eddie
-Nos vemos gigoló- le dije haciéndolo reir, este apodo se me había ocurrido gracias a YooChun
Mire hacia el lugar de ChangMin esperando verlo vacío, pero no fue asi, mi pequeño angel aun se encontraba sentado mirando la nada pensativamente, me hacer que a el poniéndome enfrente, cuando se di cuenta de que solo nosotros dos nos encontrábamos en el salón de clases parpadeo un par de veces sonriéndome inocentemente. ChangMin en ocasiones podría pasar casi todo el dia en sus pensamientos y a veces me daba curiosidad por saber en que tanto pensaba, lo mire interrogativo y el supo cual era mi duda.
-Me perdí por un momento recordando –respondió riendo
-Me di cuenta, te veías algo sumido en tus pensamientos pero no salía de tu rostro esa sonrisa de tonto – sonreí por mis palabras
-¿Tonto? Mira quién habla, además es tu culpa que yo tenga esa sonrisa – dijo apenado
-Y me enorgullezco de eso- dije seguro de mi
Se me estaba haciendo costumbre sonreír o reír en cada momento y esto era extraño ya que yo jamás expresaba mi felicidad, pero al lado de ChangMin podía hacerlo sin que el me viera molesto, como si estuviera haciendo algo malo, lo tome de la mano levantándolo de su asiento depositándole un dulce beso en sus labios.
-Vamos que YunHo saldrá con su chica.-
Salimos del salón como dos desconocidos, como si lo que hubiera pasado en el salón solo hubiera sido un truco de nuestra imaginación.
Llegamos a una cafetería al sur de las instalaciones encontrándonos a YunHo y su chica hablando despreocupadamente.
Mire a ChangMin que observaba a la pareja con una sonrisa en sus labios, no se como le hacia o si era de nacimiento, pero cada vez que sonreía su rostro se iluminaba tan preciosamente que me perdía en ese brillo de paz y armonía que destilaba cada parte de su cuerpo, se dio cuenta de que lo miraba y me miro sonriendo, con esa sonrisa que una vez mas hacia que mi cuerpo se paralizara.
-¿Qué tanto me vez? – pregunto un poco frio, ya sentimos la presencia de YooChun cerca.
-Solo, lo feo que te ves con esa luz que da a tu rostro de angelito.-
Dije frio y molesto, pero le guiñe un ojo para que supiera que era todo lo contrario, pude ver una pequeña sonrisa en sus labios, había comprendido, aunque ya se nos hacia costumbre esto aun tenia miedo que el pensara que todo lo que le decía fríamente fuera cierto.
Estaba tan feliz al lado de ChangMin, pero esto se borro rápidamente ya que el cielo se oscureció repentinamente, el aire soplo fuertemente atacándonos con sus ráfagas frías, pero eso no era lo que me preocupaba, podía sentir toda esa energía negativa acercándose a nosotros, por instinto me puse delante de ChangMin para protegerlo de lo que se acercaba.
-Maldición – murmuro YooChun al llegar a nuestro lado
Los humanos corrían por todos lados aterrados de lo que se acercaba eso solo me hacia confirmar mis sospechas.
-YunHo – dijimos al uniso los 3.
-Yo voy por él.- dijo ChangMin corriendo a donde se encontraba este.
Solo lo mire, estaba tan concentrado en la energía que se concentraba cada vez mas alrededor de nosotros tratando de comprender como habían escapado tantas presciencias demoniacas del inframundo, me voy por unos meses y los demonios salen y entran como juan por su casa al inframundo, solo había dos explicaciones, Siwon no sabia cuidar la puerta que yo una vez custodie o los demonios se habían juntado y secuestrado a Siwon por eso ya no lo escuchaba en mi cabeza.
-Sea lo que sea que pienses, hazlo después YunHo necesita que lo protegen y no creo que ese angel pueda con lo que se avecina- dijo YooChun sacándome de mis pensamientos, a lo cual asentí
Sali corriendo por donde se había ido ChangMin, mientras la gente pasaba por mi lado gritando histéricamente “demonios”, era ilógico asta ahora se daban cuenta de la presencia de estos seres cuando yo llevaba mas de un mes entre ellos.
Encontré a ChangMin junto con YunHo el cual miraba a su novia entrar a su edificio.
-Jae, ¿Qué es lo que está pasando? – pregunto ChangMin cuando llegue a su lado
-No sé muy bien, la gente grita y grita “demonios” por todas partes, no llego a saber bien que es lo que está pasando.-
Mentí en lo ultimo ya que sabia lo que pasaba, pero no podía darme el lujo de que YunHo comprendiera en que estaba metido, mire a ChangMin el cual había comprendido mis palabras.
-¿Qué hacemos?- pregunto asustado
Su mirada me preocupaba, esto era mas grande que nosotros y esto me hacia sentir como un pequeño bicho ante un niño que quiere jugar contigo para al final aplastarte, en mi persona había una lucha interna ya que toda la energía negativa hacia que mi propia energía se disparara por todo mi cuerpo haciéndome temblar levemente, pero no me preocupaba, a lo que le temía era perder a mi pequeño ángel, no quería volver a sentir esa ausencia. ¿Ausencia? No entendí mis propias palabras ya que ChangMin no había estado en mi existencia asta hoy, o estaba equivocado… pero en que pensaba tenia que concentrarme en proteger a YunHo y a mi angel de lo que venia después podría pensar en eso.
Mire ChangMin quien miraba a YunHo y después a mi, como pensando en que hacer, tenia que dormir a YunHo para que no se diera cuenta de lo que pasaba no me importaba luchar a mi solo contra los demonios mientras que el se mantuviera seguro al lado de YunHo, no me importaba nada ni siquiera perder mi vida si es que tenia una.
Cada vez sentía a los miles de demonios que se acercaban a nosotros, callo un rayo entre los tres haciendo que nos separáramos, distrayéndonos para poder atacarnos, no lo podía creer demonios de diferentes rangos nos estaban atacando, desde los rangos mas altos asta los inferiores a mi y esto lo podía distinguir por las armas que llevaban ya que cada rango tenia su propia armamento característica, no podía creer que el rango mas alto el que contaba con catanas de fuego haiga desobedecido al señor y saliera del inframundo.
Me concentre en lo que tenia que hacer cuando el aura angelical de ChangMin se sintió mas fuerte, lo mire sorprendido, mi pequeño ángel no pudo guardar su verdadera apariencia y la dejo salir, pero no lo culpaba ya que la mia estaba al borde de aparecer por tanta energía, pero lo que me preocupo fue la reacción de YunHo, pero era mejor mostrar nuestra verdadera apariencia para poder pelear al cien por ciento, sin dudarlo deje salir toda mi energía haciendo que mi verdadera forma apareciera junto con mi espada de los lamentos atacando a cuanto demonio que se me pusiera frente, cada golpe, cada movimiento parecía haber sido practicado por años como una que orografía de baile, los movimientos eran rápidos pero precisos dejando a mis oponentes sin vida y desapareciendo en una nube de humo negro, podía sentir como ChangMin peleaba de la misma manera y me alegraba sentir su presencia ya que me hacia concentrarte mejor y no dejarme llevar por la furia de mi ser.
Los demonios se detuvieron analizando nuestros movimientos y poderes, frente a mi se encontraba ChangMin quien miraba a YunHo con una sonrisa tratando de darle confianza ya que este ultimo lo miraba sorprendido y temeroso retrocediendo lentamente asta topar con mi cuerpo, se giro y me miro.
Si hubiera estado en otra situación me hubiera burlado en la forma de mirarme, su mirada expresaba un terror que jamás pensé que los humanos pudieran tener, pero me dio tristeza al darme cuenta que YunHo me temía lo cual era ilógico ya que no debía temerme ya que no lo dañaría.
-Pero… ¿Qué son ustedes? Tiempo conviviendo y …- dijo en murmullos
-YunHo, tranquilo ahora no te podemos explicar, hay cosas que hacer, solo mantente detrás de nosotros y nos encargaremos de ellos.- trato de tranquilizarlo ChangMin
YunHo se tranquilizo un poco, dando comienzo a una nueva ronda entre los demonios y nosotros, eran demasiados y se abalanzaban contra nosotros en multitud y si queríamos ganar tenia que sacar todo mi poder, me concentre en la espada que sostenía haciendo que de esta se llenara de un fuego color azul, característica de los guardianes del inframundo y de alto rango, de vez en cuando escuchaba los gritos de YunHo de miedo y en otros nos advertía de los demonios que se acercaban.
De pronto una ráfaga de viento se apodero de nuestro circulo y pude sentir una presencia pura, era otro angel, pero esta presencia era mas fuerte que la de ChangMin pero su aura estaba contaminada.
-Nosotros cielo…- le ordeno a ChangMin, sonriendo provocadoramente hacia detrás de mi, sabiendo que ese gesto se lo hacia a YooChun el cual corría hacia donde me encontraba, los dos ángeles empezaron a elevarse sobre nosotros.
-Se van cuando mas lo necesitas- escuche hablar a YooChun detrás de mi.
Sentí algo extraño en mi interior, un dejavu, esto era una ¿despedida? Ese ángel apartaría a ChangMin de mi lado, no sabia que hacer solo mirarlo y reflejarle en esa mirada todo lo que el significaba para mi si este era un adiós quería que el supiera todo lo que me hacia sentir.
-Deja de míralo como un estúpido enamorado y mejor concéntrate en la lucha- grito YooChun quien peleaba con un demonio
-Jae, debes dejar de sentir, eso esta mal- volvió a gritar
-Y tu que YooChun, no creas que no me di cuenta de tu distracción cuando apareció ese ángel- me defendí de sus palabras
-Con eso me has confirmado que aun sientes algo por el-
-Yo no estoy confirmando nada, solo estoy recalcando lo importante y eso es la extraña aura que te rodea al aparecer ese ángel-
-Es tu imaginación, mi aura es la misma-
-Si YooChun y yo soy un ángel- dije sarcásticamente
YooChun se detuvo sus acciones y me miro sorprendido
-¿Qué has dicho JaeJoong?- pregunto enojado
-Era un sarcasmo YooChun idiota- dije continuando con la pelea
-No juegues con eso estúpido, o yo mismo are que te regresen al inframundo, para que dejes de decir todas esas idioteces, de estar enamorado y de ser un ángel-
Era extraño la discusión que teníamos mientras pelábamos, pero esto era genial ya que mientras discutíamos nuestro enojo crecía y asi nuestra fuerza aumentaba, no solo me agradaba eso si no que pelear al lado de YooChun me hacia sentir bien ya que en el inframundo solo jugábamos a pelear con demonios de rango bajo por diversión y retarnos a ver quien acababa con mas de ellos, asi que me sentía extrañamente bien luchar a su lado.
Los dos ángeles bajaron a nuestro lado mientras YooChun y yo exterminábamos a los últimos demonios, ChangMin se posiciono a mi lado recibiéndolo con una sonrisa al saber que las palabras de YooChun habían sido falsas mi angel no tenia pensado irse, YunHo quedo detrás de nosotros y mas atrás YooChun y ese angel que había llegado.
Exterminamos al ultimo demonio juntos, me tranquilice al no sentir mas energía negativa, mire como ChangMin bajaba sus alas tranquilizándose, lo tome de la mano para saber que aun estaba ahí frente a mi.
-¿Estas bien? –pregunte cariñosamente
-Si y ¿tu? – respondió acariciando mi mejilla
-Perfectamente…-sonreí ante su contacto
Ya todo había pasado, YunHo se encontraba a bien al igual que mi ángel, o eso creía porque la esencia de YunHo desapareció en un dos por tres.
Dirigí mi mirada hacia atrás de ChangMin para saber que había pasado, pero no había nada, YooChun, YunHo y ese otro ángel ya no estaban y eso no me daba buena espina.