CAPITULO 4°
“¡¡¡¡¡Demonios…!!!!!”
(Narrado
x Min)
-
Como veras YunHo, Jae es un demonio y yo un
ángel, lo que paso hoy fue un simple ataque de un demonio el cual te quería
llevar con él para que otro demonio y un arcángel te sacrificaran y tengan
poder sobre la tierra, creando un segundo infierno y lo único que hizo Jae fue
matarlo de dolor hasta que se hizo ceniza.
Reí ante lo absurdo de la idea, no podía decirle a YunHo
lo que pasaba, ni mucho menos lo que éramos, en estos momentos no se me ocurría
nada que poder decirle, tenía mi mente en blanco todo por culpa de aquel
demonio que estaba sentado en la ventana totalmente relajado, no se por qué le
dije eso, si ni tenía idea de lo que le iba a decir… valla lio en el que me
metí.
Me perdí observándolo, tenía sus ojos cerrados, tan
lindo, su piel se veía tan suave, traía su camisa un poco desabrochada dejando
ver su bien formado pecho, levanto lentamente los brazos buscando algo en sus
bolcillos. Oh no… cigarros de nuevo no…
-
Jae…
Le hable un poco fuerte, moviendo suave a YunHo para que
se despierte usándolo de pretexto
-
YunHo ya se está despertando
Vi a YunHo aliviado, se estaba despertando poco a poco,
estirándose como un niño, abriendo los ojos, no pude evitar sonreí al verlo, me
había salvado de ese desagradable olor… oh, ¿pero qué le diré?
Mire a Jae un poco alarmado aun no tenía idea de lo que
le iba a decir, pero al parecer no me vio o no supo cual era mi alarma, creo
que confiaba de mas en mi, suspire, no podía defraudarlo si cree en que yo me
las arreglare con YunHo pues así será o al menos eso espero poder hacer.
YunHo se sentó despacio en la cama, sobándose la cabeza.
-
¿Qué fue lo que paso? ¿Por qué estoy aquí?
¿no estaba en el salón de ensayos? – preguntaba YunHo todo confundido.
-
Emm, pues si YunHo – rápido, rápido una idea,
oh – pero un hombre alto –dándole las señas del demonio – nos hablo diciendo
que te habías desmayado y como éramos tus compañeros de habitación nos pidió
que te trajéramos, y aquí estas.
-
Pero qué extraño – murmuro YunHo.
-
¿Que hay de extraño? – pregunto Jae.
-
Pues solo que no recuerdo haber visto a ese
hombre.
Sentía que ocultaba algo, quizás si vio algo mas pero
tiene miedo a decirnos o a decirle, mire a Jae, no se pero tengo que estar a
solas con él para averiguarlo.
-
Me iré a bañar.
De pronto dijo YunHo, levantándose y yendo hacia el baño,
encerrándose ahí.
Entonces entendí lo que había hecho, había mentido… todo
por un demonio, un pecado, algo que yo nunca debería haber hecho pero ese
demonio me hizo hacerlo.
-
Tu… - lo señale, un poco molesto – porque me
hiciste darle una explicación a YunHo.
-
No se supone que tienes todas las respuestas,
por eso eres un ángel, ¿no?
-
Respuestas a todo, pero no puedo decir
mentiras.
-
Una vez en tu existencia no te hace daño
angelito.
Cada vez estaba más molesto, me había hecho pecar, estar
en contra del Divino, no puedo estar cerca de ese demonio.
-
Una vez, aun una vez es pecado, sea una
mentira grande o pequeña… pero es mentira.
-
Lo que tu digas angelito, ¿sabes? Cuando te
alteras te ves lindo.
Se rió sin importar que estuviera molesto, pero por el
comentario no pude evitar sonrojarme, me sentía completamente rojo y caliente.
-
No digas tonterías.
Fue lo único que le pude decir, estaba demasiado apenado
y nervioso para pensar en una respuesta más astuta.
-
Y si te sonrojas, te ves comestible.
Vi como me guiñaba el ojo, lo cual me hizo ponerme aun
más nervioso, pero su comentario no me gusto y revivió el enojo que ya sentía.
-
Solo soy comestible para los de mi clase, no
demonios condenados al sufrimiento eterno.
Clase baja, no sé que tiene este demonio pero que quiere
con esos comentarios, mejor que se limite a hacer su trabajo, que solo cuide al
humano y que a mí me deje hacer el mío, sin tonterías como estas.
-
ChangMin por favor tranquilízate, el enojo no
es bueno.
Escuche de pronto la voz de SungMin, no se por qué en vez
de relajarme y hacer que me tranquilizara, me causo el efecto contrario, el
enojo se intensifico, ¿Qué tenía que entrometerse?
Trataba de hacerle caso pero un instinto en mi interior
no me dejaba.
-
Bueno si tú lo dices, de lo que te pierdes.
Menciono Jae, dejándose caer en el sofá encendiendo la
televisión.
-
De lo que me salvo dirás.
Susurre, como no queriendo que lo escuchara, no quería
seguir con esto, pero ese instinto de continuar con la pequeña discusión no desaparecía,
quería refrenarlo así que me acerque a la ventana tratando de distraerme.
-
¿Dijiste algo ChangMin? – me miro divertido.
-
Para ti, nada JaeJoong…
Mantenía mi vista en la ventana, tratando de que
cualquier cosa me distrajera, algo nuevo, algo que jamás haya visto, hasta que
los brazos de Jae rodearon mi cintura por detrás, me sorprendí, de pronto no
supe que hacer, y me quede paralizado hasta que lo escuche hablar.
-
¿Está enojado el angelito?
Su pregunta, me trajo de vuelta, hasta comprender que me tenia
abrazado y pegado a él, me aleje lo más rápido que pude aunque no en mucha
distancia solo quede un paso lejos.
-
Tú… ¿Qué pretendes?
-
¿quieres saber qué es lo que pretendo?
Me acorrala entre él y la pared, me asuste, ¿Qué iba a
hacer? Trate de alejarlo o alejarme de él, lo más rápido que pudiera pero no me
dejaba.
-
No, no quiero saber, suéltame por favor.
El miedo de pronto me invadió, me asusto la situación y
me recordó la escena de YunHo y ese demonio, de pronto el me toma de los
hombros y me pregunta un tanto preocupado.
-
ChangMin, ¿Qué me hiciste?
-
¿Yo?... nada.
Su pregunta me descoloco, como que ¿Qué le había hecho?
No entendía me dejo completamente confundido por eso mi respuesta totalmente
fuera de lugar, no sabía de que preguntaba o que respuesta quería, pero me
soltó y se alejo, ahora yo fui el que se acerco a él, su preocupación también
me preocupo a mí.
-
Perdón ChangMin, tú no tienes la culpa de mis
debilidades.
-
¿Debilidades?
Su comentario me confundió aun mas, quería saber qué es
lo que pasaba por su mente, porque ahora mencionaba eso tan de repente, estaba
más que confundido.
-
Olvídalo, no recordaba que hablaba con un
niño pequeño.
Me lo dijo algo frustrado, pero ¿De qué me estaba ablando
ese hombre?
-
¿Cual niño pequeño? Aquí solo estoy yo y no
te entiendo.
Hice un puchero, mostrando la confusión en mi rostro
quería saber que tenia.
-
ChangMin…
Menciono mi nombre aun mas frustrado, tratando de
contener no se qué emoción, de calmarse, cerraba los ojos con fuerza, y dijo
entre dientes.
-
¿quieres que te viole aquí mismo?
-
Viole? Yo no quiero eso, no sé ni que es…
Estaba más que confundido, no le entendía nada me
esforzaba por hacerlo, pero no podía, no sabía de que estaba ablando, ¿de qué
se refrenaba? No lo entiendo…
-
Entonces si no quieres eso, deja de ser tan
lindo en mi presencia y si quieres saber qué es eso, lee un libro que tenga
como portada en letras grandes “sexo” o búscalo en tu ordenador, ¿ok?
El estaba molesto, pero de pronto lo entendí, solo una
palabra… “sexo” ¿Pero cómo puede ser eso? ¿Con otro hombre’ eso es peor que
mentir, no puedo permitir que se me acerque no pecare mas.
-
TÚ… - lo señalo – TE QUIERO LEJOS DE MÍ…
Le grite, no pude evitarlo, no quería que se me acercara,
pero entonces lo vi, su mirada triste, por extraño que pareciera me sentí
igual, me dieron ganas de llorar y de inmediato me arrepentí de lo que le había
dicho.
-
¿estas seguro?
Me pregunto, me acerque a él, mordiéndome el labio,
estaba de lo más nervioso, en ese momento fui lo más sincero, no con el… si no
conmigo.
-
No Jae, no estoy seguro, no lo quiero…
perdón.
Estaba triste y solo porque él lo estaba, no lo entiendo…
¿Qué es lo que me pasa?...
-
Esperaba que me dijeras que si, para
desaparecer y no caer en este juego.
Me sonrió levemente, acariciando mi mejilla, sentí su
caricia y por inercia acune mi rostro en
su mano, cerrando los ojos.
De pronto un estruendo, un puerta abrirse con fuerza nos
distrajo a ambos.
-
Demonio.
Grito YunHo, trayéndonos a la realidad, volteando a verlo
ambos totalmente alarmados.
“¿Qué me
está pasando?”
(Narrado x
Jae)
Todo esto me estaba confundiendo, mirara a ChangMin pensativo observando
a YunHo dormir, hacía que un sentimiento extraño calara dentro de mí, me sentía
¿enojado?, con un demonio llamado Siwon que era lo que me estaba pasando, no podía
ponerme a pensar en el ángel que estaba frente a mí, solo tenía que
concentrarme en el humano y solo eso.
Tenía que dejar de pensar tanto, estaba por sacar un cigarrillo cuando
ChangMin me llamo, más bien me grito.
-Jae…- Salí de mis pensamientos
-YunHo ya está despertando- aviso
YunHo se estaba abriendo los ojos lentamente, estirándose pesadamente
como un niño que le llaman para que se levante, ChangMin sonrió al verlo y eso
me hizo enojar más, pero su expresión cambio drásticamente, voltio a mirarme
pero no pude entender su expresión, suspiro pesadamente, al parecer estaba
pensando que hacer, pero que idiota él era un ángel y ellos no sabían mentir,
que había hecho no podría dejar que él se encargara de esto. Estaba por decir
algo para que ChangMin no mintiera, cuando YunHo se sentó lentamente en la cama
sobándose la cabeza.
-¿Qué
fue lo que paso? ¿Por qué estoy aquí? ¿No estaba en el salón de ensayos?- hablo YunHo confundido
-Emm,
pues si YunHo- contesto ChangMin nervioso
-Pero un hombre alto… nos habló diciendo que te habías
desmayado y como éramos tus compañeros de habitación nos pidió que te
trajéramos, y aquí estas.- mintió y me
sentí muy mal.
-Pero que extraño- escuche murmurar a YunHo
-¿Qué hay de extraño?- pregunte asustado, estábamos perdido
si YunHo recordaba algo
-Pues solo que no recuerdo haber visto a ese hombre.- respondió
Sentí que algo no andaba bien, YunHo no ocultaba algo o
solo era mi imaginación. ChangMin me miro, por alguna razón él estaba
preocupado.
-Me iré a bañar- nos avisó YunHo, el cual se ensero en el
baño
Mire a YunHo desaparecer por la puerta, tenía que hacer
algo para que el no supiera lo que éramos en realidad, si él se enterara todo
esto terminaría, aunque si él estuviera consiente de lo que lo asechaba sería más
fácil para nosotros.
-TU…- me señalo ChangMin molesto
-Porque me hiciste darle una explicación a YunHo.- me
reclamo
-No se supone que tienes todas las respuestas, por eso
eres un ángel, ¿no?- me defendí
-Respuestas a todo, pero no puedo decir mentiras.- grito
enfadado
-Una vez en tu existencia no te hace daño angelito.
ChangMin estaba furioso, sé que había hecho mal en
hacerlo mentir pero no era bueno relacionándome con las personas.
-Una vez, aun una vez es pecado, sea una mentira grande o
pequeña… pero es mentira.- su rostro era de completo enfado y eso me gustaba
-Lo que tú digas angelito, ¿sabes? Cuando te alteras te
ves lindo.- reí
Esto último lo dije para que se enfadara aun mas pero mi
comentario hizo todo lo contrario, ChangMin se sonrojo, por mis palabras, lo
mire sorprendido.
-No digas tonterías-
me dijo aun sonrojado
-Y si te enojas te ves más comestible- le guiñe un ojo
jugando
Pero que había hecho estaba coqueteándole a un ángel, las
palabras habían salido solas de mi boca, y para mi mala suerte su enojo regreso
y me volvió a ver furioso.
-Solo soy comestible para los de mi clase, no demonios
condenados al sufrimiento eterno- dijo
Eso me hizo sentir mal, él tenía razón yo solo era un
demonio condenado a vivir en la oscuridad y el dolor de las almas pecadoras y
el un ángel con la inocencia y las virtudes que yo jamás podría tener, como
podía alcanzar a un ser celestial con una hermosura inigualable, si solo era un
demonio que estúpidamente sentía una atracción hacia él.
No podía sentir cosas por ese ángel, no era correcto, tenía
que concentrarme en mi trabajo y solo eso, tenía que alejarme de todo esto o
por lo menos dejar estos sentimientos fuera, yo no había nacido para sentir
solo para ser lo que soy un Demonio.
-Bueno si tú lo dices, de lo que te pierdes- dije
Me deje caer en el sillón y prendí la televisión, tenía
que dejar de pensar en tonterías y controlar mis expresiones, no podía dejar
que ChangMin se diera cuenta de esto.
-De lo que me salvo dirás- murmuro
Pero aun así pude escucharlo, pero no podía seguir con
esta discusión tenía que alejarme, pero sé que no podría YunHo era mi peor ida.
-Escusas Jae, escusas- escuche la voz de Siwon en mi
mente
-Cállate Siwon no necesito de sermones ahora lárgate de
mi mente- respondí furioso, odiaba que Siwon entrar en mi cabeza.
Escuche su risa y después nada, eso quería decir que se
fue, “te observo Jae no lo olvides” creo que me delante a las conclusiones.
-Dijiste algo ChangMin- hable para tratar de no ponerle
atención a Siwon que aún seguía en mi mente
-Para ti, nada JaeJoong…- respondió
Lo mire de reojo y observe que estaba concentrado en la
ventana viendo no sé qué cosa, se veía tan hermoso, su piel tostada que
brillaba con la luz del sol, aquellos ojos que te hipnotizaban con solo una
mirada, esos labios que cualquiera moriría por probarlo, ese cuerpo escultural
y esa aura puro me atraía a él, sin saber cómo ya estaba detrás de el abrasándolo
por la cintura.
-¿Está enojado el angelito?- pregunte y sentí como se
tensaba por mi cercanía.
De pronto reacciono y se alejó de mi lo más rápido que
pudo, pero no quedo muy lejos de mí solo podría dar un paso y tenerlo de nuevo
cerca de mí.
-Tu… ¿Qué pretendes?- dijo
-¿Quiere saber lo que pretendo?-
“Que estás haciendo Jae aléjate”, pensé pero no quería
escuchar mi tonto subconsciente. Lo acórale contra la pared, mire su rostro asustado
y no sé porque me gustaba verlo así, trato de alejarme y alejarse pero no se lo
permití, quería tenerlo, solo para mí.
-No, no quiero saber, suéltame por favor.- dijo asustado
Pero que estaba haciendo, lo estaba asustando, era como
aquel demonio que tenía acorralado a YunHo en el baño, ChangMin me veía
asustado, lo tome de los hombros.
-ChangMin ¿qué me hiciste?- pregunte para mi
Quería encontrar una respuesta, porque me sentía tan
atraído a él, porque tenía la necesidad de protegerlo porque solo quería que el
me mirara y que su atención solo fuera mía.
-¿Yo?... nada- respondió confundido
Era tan inocente que no se daba cuenta de lo que me hacía
sentir cualquier humano o demonio, se hubiera dado cuenta de que lo deseaba con
las primeras palabras que le dije.
Solté mi agarre y me aleje de él, para ya no sentir ese
extraño cosquilleo en mi estómago cada vez que lo tenía cerca, pero él me la
ponía más difícil, ya que se acercó a mí nuevamente.
- Perdón ChangMin, tú no tienes la culpa de mis
debilidades- dije sin pensar
- ¿Debilidades?-
dijo confundido
-Olvídalo, no recordaba que hablaba con un niño pequeño.-
Esto me estaba frustrando, como podía decir eso y
exponerme tan sencillamente, pero ChangMin me hacía decir lo que sentía sin
pensarlo antes de abrir la boca.
- ¿Cual niño pequeño? Aquí solo estoy yo y no te
entiendo- pregunto más confundido
Pero qué demonios le pasaba a este ángel, hizo un puchero
de lo más encantador, me volvería loco.
-ChangMin…-dije su nombre para que dejara de hacer ese
puchero
“Jae, control es un ángel no puedes hacer eso” me regaño
Siwon, al saber que si seguía con el pensamiento de besarlo lo aria realidad,
trate de controlar mi emociones y poder pensar más claramente, seré mis ojos
para poder hablar.
- ¿Quieres que te viole aquí mismo?- dije entre dientes
- Viole? Yo no quiero eso, no sé ni que es…- dijo
confundido
Pobre de mí ángel, este día me la había pasado
confundiéndolo más de lo que yo estaba con mis sentimientos… tiempo que acababa
de pensar mi… desde cuando ChangMin era mío, que estúpido soy.
- Entonces si no quieres eso, deja de ser tan lindo en mi
presencia y si quieres saber qué es eso, lee un libro que tenga como portada en
letras grandes “sexo” o búscalo en tu ordenador, ¿ok?- dije molesto conmigo mismo
Tenía que dejar esto por el bien de los dos, mire a
ChangMin el cual deferentemente cambio su expresión, abrió sus ojos sorprendido
y después molesto.
- TÚ… -me señalo– TE QUIERO LEJOS DE MÍ… - grito
frustrado
Y mi corazón dejo de palpitar, sus palabras me habían hecho
sentir mal, sé que en estos momentos mi rostro debía reflejar la tristeza que
me hizo sentir al escuchar eso, pero que importaba él me quería lejos.
-¿Estás seguro?- pregunte
Lo mire y él se acercó mordiendo su labio inferior,
estaba nervioso.
-No Jae, no estoy seguro, no lo quiero… perdón- se disculpó
tristemente.
- Esperaba que me dijeras que sí, para desaparecer y no
caer en este juego.- murmure
En verdad quería que me digieras una vez más que me
alejara de ti, y hacer comprender a este sentimiento que crecía dentro de mí
que estaba mal, que tenía que desaparecer y dejarme en paz, pero tus palabras
hicieron que este sentimiento creciera orgulloso, al saber que tú no me querías
lejos, ChangMin que me has hecho tan solo un día basto para que mi corazón
estúpido latiera rápidamente por ti.
Le sonreí acariciando su mejilla suavemente sintiendo esa
piel suave y agradable ante mi tacto, el calor abrigador que desprendía, vi
como acunaba su rostro en mi mano serrando los ojos, sonreí al verlo, ChangMin
al pares me he enamorado de ti como un estúpido humano y ten por seguro que no
te dejare ir.
No sé qué pasaría pero tenía que probar sus labios, pero
de repente un ruido ensordecedor se hizo presente, la puerta se abrió de
repente nos distrajo a ambos.
-Demonio-
El grito de YunHo nos hizo
regresar a la realidad
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